jueves, marzo 14, 2013

El día que acabó la crisis

El artículo ha aparecido en la edición de este mes en la revista digital de agitación cooltural "agitadoras". Se titula El día que acabó la crisis y lo firma Concha Caballero. Es un análisis agudo, certero, de lo que muy probablemente nos espera cuando la economía española vuelva a crecer -sí, aunque hoy parezca mentira, ese día llegará- y el interés por pasar página constituya la prioridad. Ese día algunos se empeñarán en que nos felicitemos por el cambio de tendencia -e incluso se irritarán si no lo hacemos-, da igual que para entonces hayamos retrocedido treinta años.

7 comentarios:

Rafa él dijo...

Siento disentir en el tema, aunque es casi seguro (por ganas tal vez), que la economía tarde o temprano acabará por equilibrarse; cambiará la tendencia actual y etc.
Eso no cambia para nada mi percepción de que esto de la crisis (además de un bulo a nivel mundial), no es otra cosa que un cambio total y absoluto en lo que yo denomino "Estamos girando la esquina, y vemos el horizonte al final... ¡Y no es el esperado...!" Deberemos acostumbrarnos a vivir con ese nuevo modelo, ese nuevo cambio como consecuencia (en el mayor de los casos), de una superpoblación cada vez más descontrolada por parte de nuestros amigos (incluidos nosotros mismos), los seres humanos, en un mundo que no crece, que tiene el mismo tamaño de siempre, y que no va a cambiar porque nosotros lo necesitemos, por mucho que nos lo propongamos y que en todo caso, se va destruyendo cada vez más (lo vamos destruyendo). Es el mayor problema del ser humano, entre otros importantes; pero mientras no miremos hacia este lado donde nos amontonamos todos queriendo trabajo y comida, mal nos irá. Por eso digo lo de la "esquina" y es que tal vez hasta ahora, no nos hayamos dado cuenta de que el mundo es finito con recursos finitos... más aún, en nuestras manos.

Un cordial saludo.

P.D. ¿Por qué motivo habría de acabar ala crisis algún día, si parece que a la clase política (y a la clase alta) no les está yendo tan mal?

Il Gatopando dijo...

Hola, Rafa él:

Entiendo tu escepticismo pero, sí, llegará el día en que tengamos en España de nuevo crecimiento económico -el auténtico tótem de nuestro tiempo- y se cree empleo. Ese día nos "venderán" (por tierra, mar y aire) que se ha acabado la crisis. Nos dirán que las medidas "necesarias e inevitables" han surtido efecto, que los sacrificios han merecido la pena. Nos dirán: ¿Véis? Teníamos razón. Y serán muchos quienes comprararán la buena nueva. Aunque la celebración se haga sobre un montón de ruinas. El problema es que los cascotes de la guerra de cifras no son tan conspicuos como los de las guerras convencionales.

Yo creo que ese día, en efecto, llegará. Probablemente en 2014, como dice el artículo. Queda la duda de si se tratará de un parche ante la crisis del capitalismo global y éste acabará por sucumbir aunque nadie sepa predecir cuándo. Probablemente haya de pasar aún tiempo y mientras tanto, en efecto, la crisis medioambiental se agudizará. En cualquier caso éstos son retos que sobrepasan el margen de actuación de nuestro país.

El mensaje de "El día que acabó la crisis" es de consumo interno. Y, sí, la clase política necesita que el crecimiento económico vuelva para crear empleo a fin de legitimarse ante la ciudadanía. De lo contrario, la desafección popular irá en aumento. Habrá quien piense que este escenario es aconsejable ya que se trata de la única posibilidad de quitarnos de encima a la élites extractivas cuyo fin es usar el sistema en su propio beneficio. Pero lo que la sustituiría, hoy por hoy, resulta impredecible. En ningún lado está escrito que deba ser algo mejor.

Saludos.

Blue dijo...

El artículo me gusta bastante, pero ahora ya creo que ni siquiera en el 2014 habremos tocado fondo. Ya veremos.
Un saludo.

NADIE dijo...

Sinceramente, en 2014 estaremos mucho peor que ahora, y lo máximo será un des(Gobierno) maquillando a toda velocidad la realidad para intentar volver a ser reelegido, aunque sea en minoría. La historia reciente demuestra que la voracidad del FMI y los mercados no tiene límite, que la única salida es plantarles cara, decirles: "no nos vais a sacar un puñetero euro (sic) más", y seguir adelante con el pecio del naufragio, reorganizando la economía, haciéndola más social y volviendo a nacionalizar las empresas expoliadas. Me da que España debería empezar a soltar amarras respecto a la Europa mercantil e insolidaria y virar su rumbo hacia otros países con los que, por cierto, compartimos lengua.

Carlos Ballester dijo...

El artículo es veraz y atinado. Añadiría que España es un barco de juguete que se mueve y mece de la mano de Alemania, en las ´controladas´(?) aguas de la piscina de Ángela, BCE y FMI.
Pero en esta escena imaginen y añadan el mar tropical, y las palmeras, y la playa, al fondo de la imagen, plácida escena de los momentos previos al Tsunami de 2004 en Bali. Y el Tsunami barrerá la piscina, y las tumbonas, y nadie -ni Alemania- saldrán indemnes... así pienso. La economía de guerra está en marcha, y los escenarios financieros de posibles crisis globales, y los conflictos potencialmente peligrosos a escala mundial, se agudizan.
El tótem o paradigma del crecimiento- como acertadamente señala Gatopando- es parte consustancial del sistema, y escapa a control alguno.

Aeonfloox dijo...

Muy buen articulo el de Concha Caballero en www.agitadoras.com, perfecto en tono y mesura excepto en que es demasiado optimista: situa el dia que acabé la crisis un indeterminado dia de 2014... cuando ha habido analistas internacionales que ya predicen que la crisis durará al menos diez años más... otros menos optimistas, sí, aún peor, para el 2024. Lo más importante es que hagamos ese viaje hasta el final de la crisis eliminando a todos los culpables de la recesión, empezando por politicos del PP y del PSOE, y acabando por empresarios corruptos y banqueros de negocios capitalistas corruptos. Hasta que no cambiemos el sistema, éste sobrevivirá a costa nuestra.

Il Gatopando dijo...

Sí, Aeonfloox y Blue, parece que ya hay consenso de que tampoco el año que viene nos comeremos una rosca y eso que hasta hace escasos meses nos aseguraban que para la segunda mitad de este año... pero, bueno, un día tocaremos fondo a no ser que estemos dentro de un agujero negro, algo que a estas alturas ya tampoco cabe descartar del todo.