martes, marzo 19, 2013

I started something I couldn't finish

Soñaba esta noche con que Morrisey y Johnny Marr se rencontraban en la casa de mi infancia. En un cuarto, conmigo como testigo, decidían que ok, que The Smiths se volvían a juntar. -Confío en que la prensa no te vuelva loco- me decía Marr a modo de despedida.

No sé muy bien a que vendría el sueño. Por mi parte prefiero el aura que dejan esos grupos que marcaron una época, se separaron y ya no se volvieron a juntar.


Ya digo, fue solo un sueño. Al menos la salida de prisión de David Reboredo, el toxicómano gallego rehabilitado sentenciado a siete años por traficar con una pepelina de heroina, se hizo ayer realidad después de varios meses de espera. Para él -y para Willy Uribe- va la canción: Comencé algo que no pude terminar.

5 comentarios:

Inma dijo...

Los sueños son eso, sueños, pero lo de Reboredo ha sido una pesadilla que ha tenido un final, relativamente, feliz. Hay veces que se hace justicia.
saludos

NADIE dijo...

Joder, marino varado, ¿has tenido algo que ver en esto?: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/03/20/tentaciones/1363798869_331497.html y http://www.youtube.com/watch?v=39qb3Q5mTmk

Rafa él dijo...

Fíjate que en este santo país, exoiste otro tipo de gente que sin ser "rehabilitada" salen de la cárcel con su indulto (elige el Gobierno que quieras) bajo el brazo. Tan campantes y con la espuerta llena de billetes esperando en su casa... ¡Esos banqueros, políticuchos, y demás fauna financiera y/o política.
Me alegro un montonazo del final feliz de Reboredo.
Saludos.

Blue dijo...

Yo también prefiero que se disuelvan antes que verlos arrastrados por los escenarios, aunque hay de todo.
Del otro tema, no sé qué clase de país tenemos, que cuando hay justicia lo celebramos como si nos tocara la primitiva.
Saludos.

Anónimo dijo...

No conocía la historia de Robredo, pero meterle a alguien 7 años por una papela de caballo, es abrumador.Que barbaridad. Rotundamente de acuerdo con que los grupos deben de tener una breve, pero fructífera carrera. Queda un buen recuerdo, una buena imagen y ganas de mas, pero se han separado ya. Perfecto.