sábado, noviembre 08, 2014

En tiempos de luz menguante: Novela de una familia

Ahora que se cumplen 25 años desde la caída del Muro de Berlín puede ser un buen momento para, con perspectiva, dirigir la vista hacia la vida en la extinta República Democrática Alemana a través de la literatura.

En tiempos de luz menguante: Novela de una familia, escrita por Eugen Ruge –se trata de su primera novela, publicada en nuestro país el pasado año- ofrece un fresco de la vida en la República Democrática Alemana, y de la decadencia en el compromiso de sus habitantes, a través de los avatares de cuatro personajes pertenecientes a sucesivas generaciones de una familia: Wilhelm, el héroe comunista con toda una vida dedicada a la causa; Kurt, el abnegado comunista que se sobrepuso a la represión estalinista que sufrió en Rusia; Alexander, el renegado que optó por huir al Oeste años antes de caer el Muro de Berlín; y Markus, el jovencito hedonista-narcisista cuya causa vital es la búsqueda del placer.

Wilhelm está casado con Charlotte y su fidelidad se ve solo resquebrajada al final de su larga vida en común, cuando ya no se soportan. El compromiso de Kurt con su mujer rusa, Irina, se ve salpicado de infidelidades pero aguanta hasta la muerte de ésta. Alexander, por su parte, se ve incapaz de mantener relaciones duraderas y se desentiende de su hijo Markus una vez se separa de su madre antes de huir al Oeste. Para este último, apenas un jovenzuelo, las mujeres son meros objetos sexuales a los que acecha en las discotecas. La evolución de las relaciones de pareja entre los miembros de la familia sirve, por tanto, como metáfora de la degradación de los ideales y del compromiso con el sistema político del país a medida que transcurre el tiempo.

La clave de la novela, su principal seña de identidad, es su concepción cronológica. Destacan en ella dos años clave: 1989, año de la caída del Muro –la historia se centra en el último cumpleaños de un Wilhelm ya decrépito-, y 2001, año del atentado de las Torres Gemelas –Alexander ha sido diagnosticado con una enfermedad terminal y decide emprender un viaje abandonando a su padre, Kurt, incapaz de valerse por sí mismo, a su suerte-, a los que la narración regresa de forma recurrente. Dichos capítulos son alternados con otros en los que la historia avanza desde la década de los cincuenta hasta la de los noventa, cubriendo así la trayectoria del país y dando cuenta de su evolución.

Una de las peculiaridades de la novela reside en que el contrapunto a la realidad de la República Democrática Alemana no lo ofrece la Alemania Occidental sino México. Es allí donde residen Wilhelm y Charlotte antes de regresar a su país y es ahí adonde Alexander escapa una vez conoce que su vida se apaga. Dada su idiosincrasia, dicho país ofrece una variante exótica y, debido a sus desigualdades, ofrece luces y sombras en comparación a la realidad en la Alemania del Este. Al ser México el país en el que se abre y concluye la novela el autor transmite la impresión de que la existencia de la RDA constituyó solo un paréntesis, ofreciendo un paralelismo con la vida de Alexander ante su enfermedad. Irina, la mujer de Kurt, y su madre, Nadiesda Ivánovna, aportan, por su parte, el contrapunto ruso-soviético.

Los capítulos recurrentes centrados en los años 1989 y 2001 ofrecen una secuencia continua. Los otros, los que abarcan el periodo que comprende desde los años 50 a los 90 ofrecen situaciones centradas en los distintos personajes cuyas reminiscencias amplían el espectro temporal y psicológico/vivencial de la novela, prestando especial atención a las relaciones paterno-materno-filiales  así como a las siempre delicadas relaciones entre los miembros de las familias políticas.

A diferencia de La Torre, la voluminosa novela escrita por Uwe Tellkamp (ver reseña en espacioluke) , centrada asimismo en la vida en la RDA y publicada, al igual que En tiempos de luz menguante, por la editorial Anagrama –por cierto, en ambos casos con la ayuda del Goethe Institute y el Ministerio de Relaciones Exteriores alemán que contribuyó a financiar su traducción al castellano-, esta última ofrece una perspectiva, aunque fugaz, de la reunificación desde el punto de vista de los protagonistas caracterizada por la ambivalencia.

  

1 comentario:

NADIE dijo...

Habrá que seguirle la pista. Una recomendación de gran interés, sin duda, en la línea de las habituales en su blog.