martes, febrero 19, 2019

Rafael Cadenas

Es recio haber gastado días, meses, años en defenderse sin saber de quién. Recio no poder ver el rostro del que asedia. Recio ignorar lo que nos devasta.

Detenido, no sé dónde, mas es un hecho que estoy detenido. Llevo años en el mismo lugar, al fondo. ¿Vivo? Funciono, y ya es mucho.

Es como si amáramos. Es como si sintiéramos. Es como si viviéramos.
Esto fatiga. Hasta se ansía un error. Puede que al equivocarse los actores rocen la verdad.

¿Dónde estabas tú a mi lado?

He vivido
cediendo terreno
hasta quedarme con el necesario
-un área invicta.
de nadie,
que un desconocido reclama.

...No manejo al hombre en que me conviertes. Aún ayer yo era su dueño y ya empieza a vivir para sus razones, a volverme caudal de sus ojos, a obedecerle en su desarmada tarea.

jueves, febrero 14, 2019

urnas


Más que hablar, las urnas carraspearon.

lunes, febrero 11, 2019

Visión de Bilbao

Descripción de Bilbao en 1992 por parte de una adolescente madrileña.


jueves, febrero 07, 2019

hacha / axe

-¿Dónde está el hacha? Lo había dejado aquí... !Pewitt! ¿Has cogido tú el hacha?... ¿Pewitt?



-Where is the axe? I left it here… !Pewitt! ¿Did you take the axe?... Pewitt?

domingo, febrero 03, 2019

Peace Of Mind - Blue Cheer (Psychedelic Masterpiece 1969)



Paz mental es la traducción literal. Se podría traducir también cono tranquilidad de espíritu, tener la conciencia tranquila.

jueves, enero 31, 2019

uniforme

Cuando los fascistas vestían uniforme todo era más evidente.




When fascists wore uniform everything was more evident. 

lunes, enero 28, 2019

Pastel de nirvana, Kepa Murua

¿Qué es esto que nos sucede? El verso inicial del poema El Espejo encapsula el espíritu que anida en Pastel de nirvana, el último poemario de Kepa Murua, publicado por Cálamo el pasado año, en el que el autor de Zarautz, desde la madurez indaga en perspectiva sobre los vericuetos de la existencia, de la vida cotidiana, con una mirada de extrañeza. Así, el tono blanco que domina en las cubiertas del libro sugiere una mirada limpia, que no ingenua.

Soledad, añoranza, deseo, paso del tiempo, integridad, identidad, son objeto de la curiosidad del poeta, sin desdeñar aspectos más tangibles que forman parte de su entorno: la ciudad en la que vive, el paso de las estaciones, la presencia del mar, los fenómenos naturales, o incluso de corte socio-político: la clase dirigente, los jóvenes expatriados.

Pero es a la relación entre seres humanos, en especial a la sentimental, de pareja, tan elusiva como preciosa a la que Murua regresa una y otra vez, sin olvidar la que le une a sus padres ya mayores, a sus amigos -y enemigos- o a la que autor mantiene consigo mismo, con sus principios y su actitud hacia los demás.

Murua no ofrece tanto respuestas como certeros interrogantes y ocasionales hallazgos, valiéndose de una ambivalencia lúcida, de una penetrante observación desde una óptica autobiográfica -se interpela también sobre su condición de poeta.

Sirviéndose de una primera persona que en ocasiones muta en segunda, que interpela y es interpelado, a través de un lenguaje nítido, asequible en apariencia, brinda al lector un pastel de nirvana de sabor agridulce que reconforta y sacia. 




¿Cómo se llaman hoy / esos que ya no me acuerdo? / ¿Seguirán diciendo / que la amistad es sagrada?

de Los amigos

Otro día que no pasa nada / es dejar que pase el tiempo / sin profundizar en el fracaso / en el vacío de las palabras / que utilizamos a diario.

de Otro día que no pasa nada

Mi ciudad no aparece en los libros de arte. / Ni se compara con otras. / Sus fotografías no se venden. / Sabe perdonar al que lo necesita / y olvidar al que no viene. / Parece que te golpea nada más verte / aunque te cobije más tarde.

de Mi ciudad

La poesía, como la vida, es eso que no se sabe / lo que es, pero se vive intensamente.

de Autorretrato con tele sin voz