lunes, noviembre 19, 2018

Incredible String Band - 1968 BBC



Amigo mío, las noches se alargan
¿Crees que estamos aprendiendo más?
¿Crees que estaremos seguros de todo lo que de canción hay?

¿Dimos algún paso en falso?
¿Lo dimos, mi amigo?
¿Nos hemos perdido? ¿Nos hemos perdido?
¿Nos hemos perdido, amigo mío?

Tocaste tus cuerdas como si condujeran a la verdad
Cantaste tus palabras como clara luz de primavera
Hagámoslo una vez más
Y mantendremos el fuego vivo
Brillante luz del sol en la noche más oscura

Continuamos con la observación
Y seguimos tocando con ganas
El I-Ching apenas se hace sentir
Corazones cálidos se están enfriando

Y la voz del agua al fluir fría
Todavía me habla tan real
Y aún me gusta ver un arco iris

miércoles, noviembre 14, 2018

domingo, noviembre 11, 2018

fuera de banda / out of play

Al salir el balón fuera de banda los jugadores aprovechaban para consultar fugazmente sus smart-phones.



Everytime the ball got out of play the players managed to briefly check their smart-phones.

jueves, noviembre 08, 2018

sabelotodo / know it alls

Los sabelotodo renuncian a la ilusión y el placer del hallazgo.



The know it alls give up the joy and excitement of the finding. 

lunes, noviembre 05, 2018

La suerte, Federico de Roberto

La suerte (La sorte), ópera prima de Federico De Roberto, escritor napolitano de nacimiento pero de familia siciliana, que vivió en Catania, autor de la monumental novela Los virreyes, obra clave del siglo XIX italiano, se compone de ocho relatos que giran en torno al motivo de la derrota; metáfora quizás del destino reservado a Sicilia, y al Sur en general, en el mapa resultante de la unificación italiana. Una variada cartografía del fracaso que acecha a personajes variopintos, pertenecientes a los más diversos estratos sociales, que ven sus ilusiones o ambiciones cercenadas, que descubren el alto precio que han de pagar por alcanzarlas o que ponen de manifiesto su incapacidad para preservar aquello de lo que disponen. Al lector se le ofrece así un mosaico de la microhistoria siciliana a través de un variado compendio de sus normas y valores, esos que aún hoy resultan reconocibles en una sociedad tan apegada a la tradición.

La desidia de una princesa incapaz de abandonar su perniciosa afición al juego mientras su patrimonio se deshace, el crimen de honor fruto de la pasión que una mujer casada despierta en un joven, o el cinismo de un pueblo que camufla su afición por la juerga y su naturaleza mezquina bajo el manto de la devoción religiosa hacia su santo patrón son las situaciones que plantea De Roberto en sus tres primeros relatos. A partir de ahí, la obsesión por mantener las apariencias, por medrar y elevar el estatus través del emparejamiento con miembros de la nobleza, el precio de tratar de satisfacer a la persona equivocada o de cumplir las expectativas en una sociedad profundamente machista que se traduce en la imperiosa necesidad de casarse en el caso de las mujeres o de tener hijos varones en el de los hombres, desvelan los mecanismos psicológicos de una sociedad caracterizada por la rigidez de las costumbres y la escasez de oportunidades

En su aspecto formal los relatos de De Roberto, que no han suscitado hasta la fecha el interés de alguna editorial española, presentan una factura costumbrista e inspiración en el naturalismo decimonónico: escritos en tercera persona, en tiempo pasado, ofrecen continuidad y pocos saltos temporales mientras eluden la descripción minuciosa de las motivaciones internas de los personajes en favor de situaciones con diálogos profusos que evitan el empleo del dialecto, tan común en la literatura italiana, lo que agiliza la lectura. El orgullo y la envidia, una constante en el catálogo de flaquezas que aquejan a los personajes que los pueblan, fuente de su insatisfacción, en buena medida son las que, unidas a la falta de oportunidades, determinan su destino. Pero más que sentimiento trágico, por crudas que puedan resultar algunas de las situaciones descritas, despiertan en el lector una velada compasión ya que en el carácter, en esa falibilidad humana tan reconocible, parecen llevar escrita su suerte.


Esta reseña está también disponible en el número de septiembre-octubre de la revista digital espacioluke

jueves, noviembre 01, 2018

El regreso del macho-alfa

El macho-alfa ha regresado, desplazando a la mujer en el más alto escalafón del poder y de la representación a nivel político y amenazando algunos de los avances experimentados por ésta en los últimos tiempos. La disposición al diálogo y al entendimiento, la supuesta proyección hacia más altas cotas de solidaridad y de empatía, parecen haber sido remplazadas de golpe y plumazo por un autoritarismo bronco, mesiánico, de hombre fuerte que busca imponer su voluntad y exhibe su poder sin complejos.

Cuando la figura de Viktor Orbán despuntó en Europa se antojaba una especie exótica, una anomalía propia de los países del Este del continente comprensible dada su escasa tradición democrática, equiparable sólo a la siniestra figura de Erdogan en Turquía. Sin embargo, no sólo afianzó su poder en Hungría ante la pasividad de la Unión Europea sino que pronto le surgió un correligionario en Polonia y a continuación, si bien más suave en las formas al ser el socio presentable de un gobierno de coalición, otro en Austria. Las alarmas sólo parecen haber saltado al llegar otro émulo de Orbán a la vice-presidencia del gobierno en Italia. En comparación, Theresa May, en plena tormenta del Brexit, se aferra con crecientes dificultades a su cargo como si se tratara del palo mayor, mientras la otrora incontestable Angela Merkel languidece en Berlín.

!Y quién iba a pensar hace sólo un par de años que los dos países americanos más poderosos acabarían gobernados por dos destacados miembros de la especie más masculina orgullosa de serlo! El acceso de Bolsonaro al poder en Brasil complementará en el hemisferio sur el ya ostentado por Donald Trump en el norte, después de que Cristina Fernández abandonara el de Argentina y Michelle Bachelet el de Chile. La reciente elección en México deja a este país contra la corriente en el plano ideológico si bien AMLO tampoco parece un presidente en estrecho contacto con su sensibilidad femenina. Quedaría solo Trudeau, aislado en el extremo norte del continente, como representante del liderazgo soft.

Los acontecimientos en Estados Unidos y en Brasil, los dos colosos del continente americano, resultan aún más significativos observados en perspectiva. Parece que fue ayer cuando todo parecía encaminado para que uno y otro fueran liderados por mujeres: Hillary Clinton y Dilma Rousseff. Hoy, por el contrario, ambas rumian su impotencia como si no acabaran de asumir una realidad que las ha dejado fuera de combate sin contemplaciones.

En España, Soraya Saenz de Santamaría representaba la única posibilidad de contar con una mujer candidata a la presidencia del gobierno en un futuro próximo, lo cual no quita para que presidentes socialistas hayan demostrado mayor sensibilidad hacia la situación de las mujeres que las más destacadas representantes del PP. Su derrota no sólo facilitó el regreso de las esencias más rancias en la voz y el discurso del nuevo máximo representante de la derecha, Pablo Casado, sino también -lo que es más preocupante- por vía interpuesta mediante el regreso solapado de José María Aznar en calidad de influyente mentor de éste.

Si miramos al continente del futuro la cosa no pinta mejor. No hay mujeres presidiendo los países más relevantes de Asia. Al contrario, nos encontramos con líderes fuertes en China e India, además de, por supuesto, Rusia y también en Japón La única presidenta con proyección más allá de sus fronteras era la birmana Aung San Suu Kyi , Premio Nobel de la Paz, cuyo aura quedaría mancillado de forma irreparable dada su pasividad ante la crisis humanitaria sufrida en su país por la población de la etnia rohyinga.

Sea fruto de la casualidad, de una reacción o incluso de una conspiración, la dinámica lleva a preguntarse si más que ante una ola ultra-conservadora no estaremos ante un cambio de paradigma mediante el cual la exhibición de testosterona ha arrasado con la ideología. Que los hombres fuertes hayan venido para quedarse o supongan un último y desesperado intento por tratar de frenar el avance imparable de las mujeres el tiempo lo dirá. El riesgo es que, en este último caso, dada la naturaleza bravucona de los protagonistas, se antoja difícil que el proceso pueda ser revertido sin conflicto. 

Este artículo está también disponible en el número de noviembre de la revista digital agitadoras