Encajar el dolor
Administrar el desencanto
Despertar a un mañana escoltado por
El eco de un llanto
lunes, febrero 11, 2008
martes, enero 22, 2008
martes, enero 08, 2008
Deshojando la margarita
martes, diciembre 18, 2007
Aguardando al emisario

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Sólo un año cuenta el niño
Y ya apunta modos de Peter Pan
Y es que insiste en gatear
En lugar de caminar
A quien de sus padres sepa
Tampoco le habrá de extrañar
Pues no destacan ellos
Por un proceder muy normal
Tampoco le habrá de extrañar
Pues no destacan ellos
Por un proceder muy normal
Desde que naciera la criatura
El padre anda deprimido
Afirma no sentirse joven
Si acaso un joven compungido
El padre anda deprimido
Afirma no sentirse joven
Si acaso un joven compungido
Ella le reprocha tanto lamento
Dice que ella de vieja nada
Y en verdad actúa como una cría
Salvo cuando le duele la espalda
Dice que ella de vieja nada
Y en verdad actúa como una cría
Salvo cuando le duele la espalda
No hay noche en que los tres juntos
No dirijan sus miradas al cielo
Por ver si la noche estrellada
Desvela al fin su secreto
No dirijan sus miradas al cielo
Por ver si la noche estrellada
Desvela al fin su secreto
Aguardan así durante horas
Como quien anticipa una llegada
Un emisario del país de nunca jamás
Que con él se los llevara
Como quien anticipa una llegada
Un emisario del país de nunca jamás
Que con él se los llevara
miércoles, diciembre 05, 2007
Nada
Dice que le duele el corazón
Y a mí me oprime el alma
Somos dos seres caprichosos
Que ya no comparten nada
Y a mí me oprime el alma
Somos dos seres caprichosos
Que ya no comparten nada
jueves, noviembre 15, 2007
El cambio climático en casa
lunes, octubre 29, 2007
De la tierra al cielo sin psicólogo
¿Puede quien en esta vida no ha conocido sino calamidades y miseria hallarse preparado psicológicamente para disfrutar de la profunda dicha que le aguarda en el cielo?
viernes, octubre 12, 2007
jueves, septiembre 27, 2007
Lectura de periódicos
Según la Oficina de Difusión de Medios las preferencias de los lectores de periódicos se repartieron en 2006 de la siguiente manera:
Los periódicos alineados con la derecha suman más de 700.000 lectores frente a los algo más de 400.000 que leen El País. De lo que se deduce que leer la prensa es una actividad más popular entre la gente de derechas, ya sea porque que disponen de más tiempo libre, de más dinero para gastarlo en la compra de periódicos, o -es la hipótesis que a mí me gustaría- porque necesitan reafirmarse en sus postulados con mayor frecuencia que la gente de izquierdas.
El País: 432.204 lectores de media
El Mundo: 330.634
ABC: 240.225
La Razón: 142.837
Los periódicos alineados con la derecha suman más de 700.000 lectores frente a los algo más de 400.000 que leen El País. De lo que se deduce que leer la prensa es una actividad más popular entre la gente de derechas, ya sea porque que disponen de más tiempo libre, de más dinero para gastarlo en la compra de periódicos, o -es la hipótesis que a mí me gustaría- porque necesitan reafirmarse en sus postulados con mayor frecuencia que la gente de izquierdas.
sábado, septiembre 22, 2007
El sometimiento del hombre

En el universo Armani no seduce la mujer, sino el hombre. Es éste quien despliega sus encantos: un torso esculpido a la perfección que viene sometido a la valoración de la mujer. Es ella quien manda, quien decide si el cuerpo del hombre resulta lo suficientemente atractivo, la encargada de dar o no la aprobación. Él se sugiere, se exhibe, y ella juzga. Lo que Armani nos ofrece es una revolución, una inversión de los roles tradicionales en los que ya no es la mujer quien aspira a obtener el reconocimiento del hombre sino al contrario. Es el hombre quien ha de estar guapo, tener un cuerpo en forma y así obtener el reconocimiento del sexo opuesto. En el universo Armani es al hombre a quien toca cuidar su aspecto para igualarse a ella y obtener así su favor. Al menos el mensaje es lo bastante sutil para centrar la acción en los músculos pectorales y abdominales, en lugar de en el tamaño de los bíceps. ¿Resulto lo bastante atractivo como para poder follar contigo? parece preguntar él, mientras se mantiene a la espera de lo que ella decida. Así es que, chicos, ya sabéis: si queréis aspirar a tener sexo con una mujer atractiva y glamurosa, tendréis que esforzaros en resultar atractivos y glamurosos también vosotros. Ya sabéis: vestir con gracia, mantener el cuerpo en buena forma, poseer un rostro agraciado, mimar el aspecto. La revancha de la mujer por su servidumbre a la apariencia pasa por someter también al hombre. Al menos así parecen haberlo decidido las cabezas pensantes del mundo de la moda. Y no conviene desestimar el poder y la capacidad de unas personas habituadas a ver satisfechos sus caprichos.
lunes, febrero 19, 2007
Preguntas sin respuesta
El diario El País, con sólo una excepción, no publica las cartas que dirijo a su director. En tales casos uno se queda con la duda de si la razón está en su contenido. Uno se pregunta cuáles serán los criterios que les llevan a decidir publicar unas cartas y no otras. Aquí va un ejemplo de la última carta qe envié y que no fue publicada:
Mientras nuestros representantes políticos parecen volcar sus mejores dotes en idear las consignas más eficaces con que hacer mella en el adversario, los ciudadanos se preguntan quiénes serán los encargados de debatir los asuntos que de verdad condicionarán sus vidas; entre muchos otros:
- ¿Están la sociedades española y vasca preparadas para ver en la calle a terroristas no arrepentidos, una vez cumplidas sus penas, cuando las circunstancias que les llevaron a prisión siguen vigentes?
- ¿Hay alguna opción de que en un futuro más o menos próximo nuestro país llegue a cumplir los compromisos medioambientales que ha firmado? ¿Por qué los jóvenes españoles no parecen mostrarse más preocupados por el medio ambiente que sus mayores cuándo son ellos quienes más sufrirán su deterioro? ¿Resulta urgente un replanteamiento de nuestros hábitos a fin de preservar las fuentes de energía o es algo que puede esperar?
- ¿Se verá aquejada la capital de España, y por extensión toda la comunidad de Madrid, de una especie de vigorexia urbanística? ¿Existe alguna posibilidad de implantar un modelo viable de ocupación del territorio?
- ¿Cuál es el modelo de integración que proponemos para las comunidades de inmigrantes que se instalan en nuestro país: multiculturalismo, asimilación; qué hemos aprendido al respecto de las experiencias de otros países de nuestro entorno que llevan décadas afrontando el problema?...
¿Qué piensan los señores Rodríguez Zapatero y Rajoy sobre éstos y otros muchos asuntos? ¿Alguien lo sabe?
miércoles, diciembre 20, 2006
Sexo y tecnología
Un especialista en tecnología me aseguraba que no está lejos el día en que podamos también follar con nuestros teléfonos móviles...
viernes, diciembre 08, 2006
martes, noviembre 14, 2006
¿Síntoma o casualidad?
jueves, noviembre 02, 2006
Tres reflexiones, tres
- Algunos decían que el sistema occidental se había impuesto de forma definitiva como modelo insuperable de bienestar y progreso, sin embargo sus beneficiarios vivían con más incertidumbre, con más miedo que nunca.
- El mundo desarrollado sólo se pondrá manos a la obra a fin de detener el acelerado deterioro del planeta y evitar su posible extinción cuando hacerlo suponga negocio. Un sistema económico concebido para anticipar ganancias se ve incapacitado para contemplar un escenario de pérdidas globales.
- De ser el más internacional entre los pueblos, el hebreo va camino de transformarse en el más nacionalista de todos ellos.
miércoles, octubre 25, 2006
El fabuloso mundo de los Thunderbirds
Ay, la ilusión de un día abandonar esta realidad cochambrosa y pasar a formar parte del fabuloso mundo de los Thunderbirds (Guardianes del Espacio). ¿Alguien sabe cómo hay que hacer?
lunes, octubre 23, 2006
El primer cigarrillo del día
Nada más acabar de cenar, una vez recogida la mesa, fregados los platos, se sentó de nuevo en la silla, en la cocina, y encendió el primer cigarrillo del día –el segundo y último se lo reservaba para el instante antes de meterse en la cama-. Al tiempo que aspiraba el humo, como si se tratara de alguna sustancia adherida a la nicotina, al modo de una aparición que irrumpe en el silencio profundo de la noche, le sobrevino la sensación, no por familiar menos efectiva. Sin proponérselo, en su mente tomó cuerpo la imagen, apenas definida, de su madre, más bien la extrañeza de saberla ya casi una anciana, cuando no hacía tanto tiempo era una persona perfectamente capaz, incluso joven. La transformación había sido tan brusca, tan veloz, que apenas le había dejado margen para hacerse a la idea, o acaso era culpa suya por haber estado pensando en otras cosas. Llegaría el día en que moriría, en el que las llamadas por teléfono sonarían inquietantes anticipando no sabía muy bien qué noticias. Y lo que había sucedido a su madre, le aguardaba también a él, aunque a veces se le antojara inverosímil, aunque optara por mirar hacia otro lado. Bastaría un lapso de tiempo equivalente al que separaba a ambas versiones de su madre: la joven y la anciana, que en su memoria podía abarcar sin dificultad. Constatarlo le hizo sentirse frágil, vulnerable, mientras encadenaba las caladas al cigarrillo. Era como si el dolor se le administrara cada noche en pequeñas dosis a fin de hacérsele soportable. Ante algo así no había respuestas, bastaba con constatar, aunque fuera sólo por un instante, lo inevitable. Sólo al tiempo que apagaba el cigarrillo en el cenicero logró, una noche más, pasar página. Sabedor de que al día siguiente la escena se repetiría, variando quizás los matices, se sintió con fuerzas para levantarse de la silla y aproximarse hasta el sofá en el que aguardaba su amada.
martes, octubre 10, 2006
Un nombre cada vez menos propio
Desde hace un tiempo asisto con perplejidad a un fenómeno que me incumbe muy directamente pero respecto al cual no poseo la más mínima capacidad de actuación. Me refiero a la popularidad que con el paso del tiempo ha ido experimentando mi nombre propio. Me costó un poco tomar conciencia del hecho si bien desde hace ya algún tiempo me sorprendía a mí mismo girándome cada vez con mayor frecuencia al escucharlo pronunciado en voz alta en los espacios públicos, algo que durante la mayor parte de mi vida había constituido un hecho excepcional que me llamaba siempre la atención por su carácter novedoso e inesperado. Probablemente fue esto lo que me llevó a prestar mayor atención y a constatar que mi nombre aparecía con bastante frecuencia adscrito, por ejemplo, a jóvenes futbolistas, a artistas en ciernes e incluso a algún que otro personaje de ficción en series de televisión; todos ellos miembros de generaciones posteriores a la mía. He de admitir que comprobar como mi nombre perdía progresivamente un plus de exclusividad para verlo asociado a una gama cada vez más amplia de individuos no me hizo demasiada gracia. Durante un tiempo llegué a estudiar la posibilidad de convocar reuniones provinciales con mis tocayos en edad madura para analizar el fenómeno y estudiar posibles medidas a fin de frenar el proceso. Ya sé que por ello se me puede acusar de egoísta, de posesivo e incluso de elitista reaccionario, pero al mismo tiempo no puedo evitar preguntarme cómo reaccionarían otras personas en caso de verse en mi situación. Lo peor es que el fenómeno no sólo no parece tener ya marcha atrás sino que va a más como tengo oportunidad de constatar cada vez que me hallo en las proximidades de algún parque infantil. Así es que no me extrañó en absoluto cuando a través de un artículo en un periódico constaté que mi nombre se halla en la actualidad incluido en el ranking de los diez más populares a la hora de registrar a los niños recién nacidos. Creo que poco a poco lo he ido aceptando, al tiempo que trato de convencerme de que a fin de cuentas la originalidad es una cualidad claramente sobrevalorada. ¡Ah! Casi se me olvidaba: me llamo Sergio.
lunes, octubre 02, 2006
Una pregunta:
¿Qué papel ha jugado la familiarización creciente con los mensajes publicitarios en la extensión y generalización de la mentira en los diferentes ámbitos de la vida?
lunes, septiembre 25, 2006
Cierto estado de añoranza
Cierto estado de añoranza (A certain kind of longing)
No fue muy consciente pero al poco de nacer sintió añoranza de la sensación de seguridad que le transmitía hallarse en el vientre materno…
Al empezar a ir al colegio no tardó en añorar aquellos días que había llegado a creer infinitos en los que su vida transcurría sin horarios ni reglamentaciones…
Al poco tiempo de ponerse a trabajar sintió la añoranza de las largas vacaciones que gozara como estudiante…
Una vez comprometido en una relación añoraba por momentos la libertad de una vida sin ataduras...
El nacimiento del primer hijo significó la añoranza de todo ese tiempo del que hasta entonces había dispuesto para sí...
Tan pronto fallecieron sus padres añoró aquel estado emocional en el que no se sentía tan desamparado…
Durante la recuperación de la primera operación añoraba cuando su cuerpo le respondía a la perfección…
Al poco de fallecer su cónyuge comenzó a añorar tantos ratos y experiencias compartidas...
Al verse y sentirse un anciano añoró la etapa de madurez o en realidad cualquier etapa previa…
No fue muy consciente pero al poco de nacer sintió añoranza de la sensación de seguridad que le transmitía hallarse en el vientre materno…
Al empezar a ir al colegio no tardó en añorar aquellos días que había llegado a creer infinitos en los que su vida transcurría sin horarios ni reglamentaciones…
Al poco tiempo de ponerse a trabajar sintió la añoranza de las largas vacaciones que gozara como estudiante…
Una vez comprometido en una relación añoraba por momentos la libertad de una vida sin ataduras...
El nacimiento del primer hijo significó la añoranza de todo ese tiempo del que hasta entonces había dispuesto para sí...
Tan pronto fallecieron sus padres añoró aquel estado emocional en el que no se sentía tan desamparado…
Durante la recuperación de la primera operación añoraba cuando su cuerpo le respondía a la perfección…
Al poco de fallecer su cónyuge comenzó a añorar tantos ratos y experiencias compartidas...
Al verse y sentirse un anciano añoró la etapa de madurez o en realidad cualquier etapa previa…
Más allá de la muerte añoró lo bien que se estaba del otro lado.
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