De vez en cuando, me despierto con una canción en la cabeza. No tiene porque ser una que haya escuchado recientemente, más bien al contrario. Eso sí, a menudo se trata de una canción que transmite un mensaje, claro, contundente, y que encaja con mi realidad en ese momento. Es como si la música me diera consejos, me dijera por donde he de tirar.
Hoy me he despertado con una canción de Camera Obscura. No es que me guste más que otras pero creo que el título lo dice todo: Let's Get Out Of This Country (Vayámonos de este país). Curiosamente, Camera Obscura es un grupo de Edimburgo, el primer lugar en el que viví una vez marché de mi ciudad natal. Me pregunto entonces si no habrá llegado el momento de iniciar un nuevo ciclo, de recuperar el espíritu de entonces. Me pregunto también si hice bien al regresar a España después de muchos años en el extranjero.
Y es que de un tiempo a esta parte tengo la sensación de que el futuro de este país pasa por tener un pasaporte válido. Lo sé, no soy el único.
La crisis española explicada con sencillez, humor y solvencia a la gente de a pie, por el autor de Españistán. El vídeo se titula Simiocracia, uno no sabe muy bien si por los simios que han manejado -y siguen manejando- nuestra economía o por la cara de simio que se le queda al ciudadano de a pie tras verlo. Supongo que por una combinación de ambas.
Ah, y la Simiocracia necesita de tu voto para sentirse legitimada y seguir haciendo y deshaciendo a su gusto. Así que ya sabes, no te olvides cada cuatro años de llevarla una banana para alimentarla.
Ahora que por fin ha quedado atrás el Día del Libro, los lectores habituales tenemos por delante 364 días para hablar y escribir de... libros.
Mi idea hoy es rendir un pequeño homenaje a tres puntos de venta en la ciudad de Madrid donde acostumbro a aprovisionarme.
El primero es Petra's International Bookshop. Así llamada por la gata que hacía compañía a su dueña original, una mujer norteamericana que hoy vive en San Francisco. La librería cambió de manos y hoy la regentan una pareja formada por un norteamericano y una alemana. Situada en la calle Campomanes, 13 (entre Ópera y Santo Domingo) está especializada en libros en idiomas de segunda mano.
Si se presta atención se puede apreciar a la descendiente de Petra's disponiéndose a dar un garbeo
El segundo es J&J Books and Coffee. Un pequeño bar-cafetería que cuenta con una amplia sección de libros de segunda mano en inglés en el sótano. La dueña es de Estados Unidos y está casada con un español. El lugar sirve como punto de encuentro para norteamericanos y británicos residentes, o de paso, en Madrid. Está en la calle Espíritu Santo, 47, muy próxima a la estación de metro de Noviciado.
El tercero es todo un clásico: las casetas de la cuesta de Moyano. Allí es posible encontrar de todo, sobre todo libros y conversación, aunque en este último caso sea solo como oyente. Me gusta su atmósfera y es complicado recorrerla de arriba a abajo sin acabar con algún libro en la mochila.
Lo dicho, 364 días por delante para dedicarlos a los libros hasta que el 23 de abril del año próximo llegue una vez más el día de descanso.
El mayor de sus nietos en el hospital -alguien preguntaba esta semana por qué el rey no se había acercado a visitarle- tras dispararse en un pie, sujeto por ello a una investigación, al monarca no solo se le sorprende abatiendo elefantes en un remoto país africano sino que resulta gravemente herido -nada épico ni heroico,´que nadie se vaya a pensar- en el intento -pero ¿qué demonios le sucede a la familia real con la armas que es como si disfrutaran en jugar a la ruleta rusa?
Sí, el mismo rey que hace apenas diez días reconocía en público sus desvelos nocturnos por motivo del paro juvenil dispondrá de más tiempo aún para cultivar su compasión ahora que quedará fuera de combate por un tiempo, dada su edad, indeterminado. Esta vez ha sido una caída, dese luego no del todo imprevisible dada su edad y estado, la que ha dejado al rey desnudo en su imprudencia en un momento tan difícil para el país, anteponiendo sus instintos y burlándose de paso -no ya del pobre elefante- sino de la supuesta ejemplaridad que, por otros motivos, blandió hace escasos meses contra la joya de su yerno.
A diferencia de como sucedió -o eso dicen- la noche del 23 F esta vez no ha estado al a altura de su cargo ni de su país justo cuando este más le necesita. Con su aparatosidad él solo se encarga también de romper ese muro de silencio que le rodea y por el que se colarán una multitud de incómodas pero oportunas preguntas. Se abrirá también el melón, las especulaciones sobre su sucesión al tiempo que se acentúa la impresión de inadecuación de una institución cuyo encaje en España nunca cabe dar por sentado.
La tentación de hacer metáforas entre el errático -seamos generosos, al menos hoy- comportamiento de la familia real y la desesperada situación del país no solo es tentadora sino que resulta irresistible. Seguro que cada cual tiene la suya
Y todo esto ocurría en el día de la República, la jornada de conmemoración del 75 aniversario de la proclamación de la II Segunda República Española
He subido un anuncio de la convocatoria de manifestaciones previstas para el día 12 de mayo. !Quién sabe! Esto que he hecho es muy posible que en cosa de unos meses, si es que se cumplen las previsiones del Ministerio del Interior, sea delito. Dicho ministerio está trabajando en una dura reforma del código penal que, entre muchas otras medidas, criminalizará la convocatoria de manifestaciones realizadas a través de internet que deriven en violencia. Como es lógico, los violentos pueden reventar manifestaciones en contra de la voluntad de sus convocantes pero los criminalizados serán estos últimos. Darán ganas de pensárselo, ¿no?
Como atentado a la autoridad se tipificará la asistencia a manifestaciones no autorizadas -es el caso de la mayoría de llamamientos efectuados por el movimiento 15M-, lo que convertirá automáticamente en delincuente a cualquier ciudadano que asista a cualquiera de dichas convocatorias.
De lo que se trata en última instancia es de achicar el espacio democrático, la protesta en la calle, en un momento en que se laminan derechos sociales duramente conseguidos a lo largo de décadas de lucha. Se promueve, asimismo, el miedo a significarse. El gobierno, como es lógico, nos quiere en nuestras casitas viendo la tele para así tener las manos libres a la hora de hacer y deshacer a su gusto.
En palabras del consejero de Interior catalán se trata de que "la gente tenga más miedo al sistema". Una frase que haría las delicias de Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda durante el III Reich de Adolf Hitler.
Es lo que tiene un país con tan escasa tradición democrática como España, que se le atragantan las mayorías absolutas. El gobierno de turno la concibe como un cheque en blanco para hacer lo que le dé la gana.
La capa de barniz democrático con el que el país se dotó a raíz de la transición se cae ahora a pedazos y lo que asoma es el duro granito autoritario de tan larga tradición en la historia española.
Por sus intenciones les conoceréis. No hay duda de que se han retratado. Dicho lo cual, si no caemos en la resignación, no hay duda de que el futuro está aún por escribir..
Adjunto sendos enlaces a Publico y El País donde se da cobertura a las medidas, así como un enlace a un artículo que aborda el asunto con mayor profundidad.
Siempre me han llamado la atención esas formidables colas de gente que en las frías y oscuras semanas previas a la Navidad se forman en torno a la popular administración de Lotería denominada La Manolita, en plena Gran Vía madrileña. Son legión las personas que durante esos días aguardan pacientes durante horas y horas su turno a fin de adquirir el boleto de la suerte. A menudo me he preguntado si semejante fenómeno no sería tanto la consecuencia de un modo de entender la vida marcadamente español como quizás su causa: el golpe de suerte que te resuelve la vida como leitmotiv.
Desde luego la glorificación de la Lotería de Navidad –y, por extensión, de la Lotería Nacional, por no hablar de los sorteos de la ONCE- unido a la omnipresencia en todos los medios de comunicación de los resultados de las Apuestas Mutuas Deportivas –la popular quiniela- está impresa en el ADN español. Casan a la perfección con esa querencia por el atajo, por el dinero fácil, por el pelotazo, que, nos guste o no, constituye una de las señas de identidad de esa “marca España” que ciertas personas con altas responsabilidades se han propuesto potenciar. Bueno, sabido es también que las causas imposibles y la quimera forman parte del acervo emocional español.
Por ello no me ha sorprendido demasiado el arrebato de hospitalidad que diversas administraciones españolas han desplegado hacia el magnate norteamericano que un buen día tuvo la ocurrencia de visitarnos con la propuesta de levantar un macro-complejo de mega-casinos bajo el brazo. Y es que, con desesperación, España busca un nuevo modelo productivo con el que remplazar al anterior –sí, la famosa burbuja del castillo de naipes-. Tras casi dos décadas abrevando en el manantial de fondos estructurales procedentes de Europa, que al parecer creímos inagotable, queda hoy claro –por si alguien tenía aún alguna duda- que la vía no pasa por fomentar la educación y la investigación, un modelo trabajoso que exige mucha paciencia y un esfuerzo sostenido en el tiempo.
¿Para qué molestarse si es mucho más fácil abrir un vacío legal a fin de satisfacer las condiciones solicitadas por el señor de los casinos a fin de permitirle operar a sus anchas? Así, no son solo dos sino hasta cuatro los pájaros que matamos con la misma piedra: creamos a todo correr y sin esfuerzo un aluvión de puestos de trabajo –no estamos hoy en situación de ponernos tiquismiquis con eso de que si son de muy baja calidad, como insisten los aguafiestas-; recobramos la ilusión de que esta vez sí al país entero le toque el premio gordo; imprimimos de una vez por todas en la conciencia española la idea de que la banca siempre gana; y, sobre todo, damos ejemplo a las generaciones más jóvenes, que falta hace.
Tras un otoño y un invierno desesperantes parece que por fin llegó el buen tiempo. De momento, son solo pequeños destellos pero preciosos para que las nubes adquieran confianza :
Porque puede ser una iniciativa de empoderamiento ciudadano, no precisa del concurso de los poderes instituidos
Porque las huelgas de trabajo no indefinidas están ya asimiladas por el sistema
Porque permite eludir las presiones y el temor a significarse en el trabajo
Porque facilita la participación de la población desempleada
Porque promueve la información sobre la procedencia de lo que consumimos
Porque nunca está de más replantearnos nuestros hábitos en tiempos de crisis
Porque puede ser una nueva forma de combatir la represión desde la creatividad
Porque no requiere de grandes aspavientos; la puedes hacer aquí y ahora
Porque permite un enfoque gradual, desde boicots selectivos a empresas con malas prácticas hasta una huelga de consumo general para forzar al poder a que escuche
Porque mientras el sistema no cambie, al menos cambiemos nosotros/as
Hará un par de semanas el escritor Ricardo Menéndez Salmón escribía en el diario El País un artículo acerca del significado que el año 1912 tuvo para la obra de Franz Kafka. Una excusa, en realidad, -como la mayoría de las efemérides- para volver sobre la trayectoria de un autor insondable, que nunca se agota. En el artículo se mencionaba la debilidad como lector que el escritor checo mostraba por los libros que "pinchan y muerden". Hace ya un tiempo que por mi parte decidí también prestar atención solo a dicha clase de libros. Me pregunté entonces qué lecturas recientes me habían dejado satisfactoriamente magullado. Algunas de las que me vinieron a la mente fueron las siguientes:
Por si las moscas, sugiero que sean leídas con un botiquín de primeros auxilios bien a mano.
En principio, la idea es sencilla: una huelga de consumo consiste en dejar de consumir bienes y servicios durante el día fijado para la huelga. Realizar una huelga de consumo respondería a dos de las limitaciones de una huelga general: por una parte, incluye a toda aquella persona que no puede realizar huelga "laboral" - en realidad, se supone que sólo pueden realizarla trabajadores por cuenta ajena, y de estos ni tan siquiera todos-; por otra, dejar de consumir bienes pero sobre todo servicios contribuiría de alguna manera a no forzar a alguien a trabajar - y así, de paso, contribuir a deslegitimar la práctica de fijar servicios mínimos abusivos para minimizar la repercusión de la huelga.-
Ahora bien, cuando se plantea la posibilidad de dejar de consumir durante un día, surgen las siguientes preguntas: ¿Qué se ha de dejar de consumir?, ¿cómo dejar de consumir?, ¿qué entendemos por consumir?
Desde estas páginas animamos a ir pensando colectivamente cómo podemos hacer la huelga de consumo del día 29 de Marzo. Algunas sugerencias:
"Desenchúfate": uno de los datos que se toman en consideración para valorar la repercusión de una huelga general son los datos de consumo eléctrico; aunque el consumo eléctrico de los hogares es tan sólo una pequeña parte del consumo total, es una aportación individual no desdeñable. Desenchufa los electrodomésticos que no vayas a utilizar, el mero hecho de tenerlos conectados a la red consume energía eléctrica.
"Infórmate... en las calles": recuerda que también consumimos información. Anímate a intentarlo, un día sin pantallas ( televisión, consolas, móviles, tabletas, ordenadores)
Ayuda tu prójimo a no consumir": puedes dejar apagado tu teléfono; si esto lo consideras un exceso, puedes desconectar el servicio de contestador ( de tal manera que las compañías no puedan cobrar el establecimiento de llamada). También puedes dejar un mensaje de respuesta automática en tu correo electrónico, informando e invitando así a toda persona que te escriba a sumarse a la huelga (para ver cómo hacerlo, puedes visitar los siguientes enlaces: http://help.yahoo.com/l/es/yahoo/mail/yahoomail/basics/basics-52.html y http://www.slideshare.net/eduardodiaz/gmail-configura-a-tu-gusto-tu-correo-electrnico). También puedes hacerlo en tu página web o en tu blog.
Si eres una persona afortunada y aún puedes hacer huelga laboral, no necesitarás utilizar medio de transporte, con lo que dejarás de consumir gasolina. Puede objetarse que será preciso desplazarse para asistir a las manifestaciones - tal vez puedas manifestarte allá donde vivas o trasladarte el día antes al lugar donde quieras hacerlo.- Si puedes, hazlo a pie, en bicicleta o en patinete. Si no, puedes comprar el título de transporte con antelación. O reivindicar el "Yo no pago".
"Ponte del revés": recicla pancartas y octavillas.No aceptes propaganda. Si te envían algo por correo - certificado, contrarreembolso- no lo recibas ese día.
Dale un día libre a tu tarjeta de crédito, también tiene derecho a descansar.
Dale también vacaciones a tu agenda: si tienes alguna cita con las Administraciones Públicas, cámbiala.
Para no consumir agua, pueden hacerse varias cosas: retrasa la colada, llena botellas de agua el día anterior, dúchate a las 23:45 del 28 de Marzo, deja regadas tus plantas...
Prepárate un menú como si fueras a ir de acampada (nunca se sabe): no utilices el gas ese día, adelántate y recupera la tortilla de patatas, la empanada, frutas varias...
Si te gusta la experiencia, date un gusto, y repite los pasos anteriores cada día 29 de cada mes: tal vez se convierta en un saludable hábito.
Una película realista, coherente y dinámica que entronca con el espíritu primigenio del cine de los hermanos Lumiere y, en concreto, con su célebre obra Llegada de un tren a la estación de la Ciotat
Quince años después del gran éxito de Leaving Las Vegas, llega ahora su secuela: Leaving El Escorial.
Antes incluso de su estreno y de poder comprobar la acogida del público estamos en condiciones de afirmar ya sin ningún género de dudas que nos hallamos ante un clásico.
Aporeciénse los efectos de sonido -a cargo de Antolín Sobradillo- quien de forma natural consigue emular ese respolido propio de las locomotoras de vapor.
El día 29 de marzo, apoya la Huelga General y NO COMPRES NADA, ni utilices tu teléfono, usa el transporte público, no eches gasolina, consume la electricidad o gas imprescindible, no uses tu banco, ese día que no entre ni una moneda en los bolsillos de quienes nos explotan. Esta huelga es contra la banca, multinacionales, especuladores y los gobiernos que obedecen sumisamente.
•Porque el consumismo es el estilo de vida propio de este sistema injusto, que nos explota, expolia los recursos de los países empobrecidos, genera insatisfacción permanente, no cubre nuestras necesidades y pone en peligro la propia continuidad de la vida en el planeta.
•Para boicotear a la banca, multinacionales y grandes empresas como primeros culpables de esta crisis, al no adquirir ningún tipo de bien, producto o servicio durante el próximo 29 de marzo.
•Porque es necesario dar una respuesta a los gobiernos y quienes les dirigen en la sombra.
•Porque el mejor complemento de una Huelga General, es una Huelga de Consumo, paralizando el sector servicios por la vía del no consumo.
Parece que por fin reaccionamos y a las amenazas del siglo XXI respondemos con medidas a la altura del siglo en que vivimos. Siento como si hoy se abriera un pequeño resquicio a la esperanza. Hace mucho tiempo que predico que el mayor daño que podemos inflingir al sistema es en nuestra condición de consumidores. Dejar de consumir hasta que el poder escuche. Ese es nuestro poder. Usémoslo. Si no es ahora, ¿cuándo?
Es, quizás, lo que sucede cuando nos empeñamos en adaptar el calendario a nuestros caprichos: se empieza por comer fresas en enero, o cerezas en octubre, y se acaba por combatir incendios forestales en pleno mes de marzo.