martes, mayo 28, 2019

Refugees

Refugees welcome (2015-2019)


Refugees get the fuck out of here (2019-2023)

miércoles, mayo 22, 2019

fact-checking

El fact-checking acabará con las fake news.



The verificación de datos will end up with the noticias falsas.

sábado, mayo 18, 2019

martes, mayo 14, 2019

La Unión Europea se está adueñando de la idea de Europa a imagen y semejanza de lo que los Estados Unidos hicieron con la de América.



The European Unión is taking possession of the idea of Europe in the image and likeness of what the United States did with that of America.

lunes, mayo 06, 2019

Villa Metaphora, Andrea de Carlo

Inspirado en la figura del barón de Canistraterra, el arquitecto de fama internacional Gianluca Perosato ha construido Villa Metaphora, un super-exclusivo y casi inaccesible complejo de vacaciones en la abrupta ladera de Tari, minúscula isla volcánica situada en el Mediterráneo italiano próxima a la costa africana que en su día atrajera al extravagante aristócrata. La semana de su inauguración acoge a una serie de selectos visitantes: un anciano ingeniero italiano fabricante de prismáticos y su esposa, una periodista francesa alojada de incógnito con la idea de escribir una crítica del lugar, una joven estrella del cine de Hollywood acompañada de su marido, propietario de una empresa de coaching, y de una amiga irlandesa a la que ha conocido durante un reciente rodaje en Roma, y un altivo banquero alemán y su esposa. Personajes “vip” que, en virtud de su personalidad y nacionalidad, constituyen un muestrario del éxito entendido en clave occidental.

Además del propio Perusato, al servicio de los invitados están: Lucia, su joven amante que abandonara la isla para regresar a trabajar en ella como su mano derecha, Ramiro Juárez, sofisticado chef español discípulo -se sobreentiende- de Ferrán Adriá, que es gay y sufre de islofobia, Paolo Zacomel, ascético artesano que trabaja la madera y construye los originales muebles del complejo, Carmine, el primo de Lucía a cargo de la intendencia y patrón de la elegante embarcación que une Villa Metaphora con Bonarbor, el puerto de Tari, además de las dos camareras y el ayudante de cocina naturales de la isla.

Pese a tan favorables premisas, las expectativas de invitados y responsables pronto empiezan a torcerse. Un paparazzo que trata de obtener fotos de Lynn Lou Shaw, la estrella de cine, acaba muerto de forma involuntaria y la embarcación que sirve a Villa Metaphora naufraga tras una imprudente excursión a una cueva marina reverenciada por los habitantes de la isla. Las desgracias se suceden a medida que el lector comprende que las circunstancias de los selectos invitados distan de ser modélicas. El culto ingeniero de prismáticos vio como su empresa quebraba, el banquero alemán ha tenido un romance con la mejor amiga de su hija y se halla a la espera de que fotos comprometedoras afloren en los medios, la actriz, por su parte, ha visto como se interrumpía el rodaje de su película en Roma por culpa de su temperamento y dispone de unos días para relajarse antes de regresar a completarla. Por si fuera poco, un fuerte y persistente viento se ensaña con Tari y a medida que queda incomunicada tras recibir a algunos huéspedes no previstos -un sinuoso político italiano en busca de un encuentro con el banquero alemán desconocedor de su comprometida situación y una joven rusa allí abandonada tras la imprevista y aparatosa escala en yate de sus vulgares y prepotentes acompañantes-, mientras las desgracias y los cadáveres se acumulan y los invitados, sometidos a una creciente tensión, pugnan por mantener las apariencias, el privilegiado escenario adquiere resonancias de El ángel exterminador. Si bien a diferencia de la película de Luis Buñuel, Villa Metaphora no culmina con una expresión surrealista sino que acaba equiparada al cine de catástrofes cuando el volcán que ha conformado la isla entra en erupción el séptimo día.

Y es que la acción en la novela se distribuye a lo largo de siete días -como la creación pero a la inversa-, cada uno con su correspondiente capítulo. Se trata, con mucho, de la más extensa de Andrea de Carlo, autor acostumbrado a moverse en las distancias medias, quien se vale del contexto de cada personaje y de su interacción con los otros, además del escenario, para dar rienda suelta a sus ideas, filias y fobias -llamativas, por ejemplo, sus invectivas, sin nombrarle, contra otro escritor italiano contemporáneo al que no resulta difícil reconocer-, a su visión de la vida en la actual sociedad occidental. Así, los ilustres invitados se asocian al mundo de la empresa, de las finanzas, de los medios de comunicación, de la industria del entretenimiento, de la política, lo que permite al autor destapar sus contradicciones y miserias. Es un móvil recurrente en la obra de De Carlo el desnudar la prepotencia de los supuestos triunfadores de nuestra sociedad dejando al descubierto su condición acomplejada e hipócrita, mientras sus héroes -anti-héroes, más bien- desafían las convenciones, se rigen por sus propias motivaciones en lugar por aquellas que les son impuestas y que vienen a priori juzgadas como sensatas, siempre dispuestos a obedecer a su instinto.

En las más de novecientas páginas de Villa Metaphora el escritor italiano se despacha a gusto a partir de los contrastes de sus personajes: el sofisticado y cosmopolita arquitecto originario del norte de Italia que invierte todo su futuro en el más remoto enclave de la Italia meridional, el desdén, la incomodidad y la vaga sensación de amenaza que el zafio pero adinerado grupo de rusos suscita en los invitados occidentales, el parlamentario confinado en el resort por accidente que despierta el sentimiento anti-político a su alrededor, la prepotencia del banquero que se empeña en acceder y en salir de la isla en helicóptero sin reparar en los riesgos que ello comporta, el cinismo y el oportunismo de la periodista que se alimenta de la misma carroña que detesta. Las debilidades de carácter y los juegos de poder de los invitados salen a relucir a la menor ocasión mientras que la salvación queda al alcance sólo de los caracteres más desinteresados o de aquellos a los que, pese a su éxito aparente, cabe considerar víctimas del sistema.

Narrada en una tercera persona que transmite el efecto de una primera a medida que la visión de los hechos se traslada de un personaje a otro, que facilita las digresiones y la revelación del mundo interior de cada protagonista, de modo que el personaje narrador se refiere a sí mismo por su nombre, la metáfora a la que alude el título y que da nombre al complejo de vacaciones se erige en la gran protagonista de la novela: la decadencia de una sociedad occidental que tiembla bajo nuestros pies y el temor a que, víctima de sus contradicciones y excesos, de su creciente enajenación y falta de sentido común, acabe por implosionar a la vista de todos. Tras su conclusión, la impresión de que la extensión de Villa Metaphora responde a un reto consciente por parte del autor no se disipa del todo y aunque sus recursos tensados al límite consiguen que el interés no decaiga persiste la duda de si hubiera podido reducirse en alguna medida.

Autor de más de una veintena de novelas, Andrea de Carlo es un gran desconocido en España. El éxito de Tren de nata, su ópera prima, despertó allá por los primeros años noventa, algún interés en nuestro país y sus primeras obras fueran publicadas aquí sin que ninguna de las editoriales que entonces apostara por él le concediera continuidad. Aunque parece ya un poco tarde para llenar el vacío sirva esta reseña para aventurar que podría haber encontrado un público suficiente.

Esta reseña está también disponible en el número de mayo de la revista digital agitadoras

jueves, mayo 02, 2019

Magna Carta - Two old friends

Hoy han operado a una amiga a la que siempre he relacionado con esta canción. Y el lunes es el turno de quien mencionó a este grupo en este blog. Sirva la canción como deseo de un completo restablecimiento de ambos. 


Dos viejos amigos míos
Les vi justo ayer
Estaban allí
Pero tuve la sensación
De que se habían ido
Uno del otro
Ya que yo estaba solo
Matando el tiempo
Un desconocido en el
silencio de su compañía

Dos viejos amigos míos
¿Es esto todo lo que la vida ha dejado de vosotros?
¿Quién se llevo las risas y los momentos
En los que dijimos lo que haríamos
Cuando hubiéramos crecido
Y estuviéramos listos
Para tomar el mundo con una canción?
Pero ahora la melodía es una  
que no lográis recordar

¿Quién perdió la razón
Para estar juntos?
¿Quién dice que el dinero no circulará?
Una vez fue amor
Y viviremos con lo puesto
Pero no conceden hipotecas
Sobre un castillo en el aire

Dos viejos amigos míos
Un grifo que gotea
Y una vieja silla rota
Y si leo entre líneas
Alguien está solo
A alguien no le importa
Si mañana toda ha acabado
Porque mañana ya ha sido y se ha ido
Como un pájaro
Que no tiene hogar

lunes, abril 29, 2019

claros

Pese a la amenaza de fuerte tormenta


se abrieron grandes claros

jueves, abril 25, 2019

algo no hemos hecho bien


Sacar a Franco del Valle de los Caídos mientras sus ahijados entran en el Congreso de los Diputados por la puerta grande.


lunes, abril 22, 2019

pico naranja / orange beak

Nunca había visto un estornino negro con el pico naranja.



I'd never seen a black starling with an orange beak before.

jueves, abril 18, 2019

Bilbao Song

...y el zumbido, el martillo,
la competencia de las vagonetas,
todo rodeando aquel Bilbao absurdo
con aire medio inglés y derrotado,
ciudad para vivir, para beber,
si no le llevan los demonios, oiga,
y tanto ruido junto
para nada,
tanta muerte en la guerra
y la perdieron,
tanto placer, y sólo por diez duros."

Bilbao Song (fragmento), del libro Algo sucede, 1968, José Agustín Goytisolo

lunes, abril 15, 2019

añoranza / longing

No es habitual que un pueblo exprese añoranza por la monarquía ahí donde se ha instaurado la república.



It's unusual for the people to long for a monarchy there where a republic has been set up.

jueves, abril 11, 2019

tormenta / storm

Ni un sólo vaso de agua española sin su correspondiente tormenta.


Not a single Spanish teacup without its own storm.

martes, abril 09, 2019

Phil Ochs - When I'm gone

Fue el más contestario y consecuente de la hornada de cantantes de folk que surgió en Estados Unidos en los años 60. Hoy, 9 de abril, se cumplen 43 años de su suicidio a la edad de 36 años.




No hay lugar en este mundo al que perteneceré cuando me haya ido
Y no sabré distinguir el bien del mal cuando me haya ido
Y no me encontrarás cantando esta canción cuando me haya ido
Así que supongo que tendré que hacerlo mientras esté aquí

Y no sentiré el flujo del tiempo cuando me haya ido
Y los placeres del amor no serán míos cuando me haya ido
Mi pluma no verterá una línea de lírica cuando me haya ido
Así que supongo que tendré que hacerlo mientras esté aquí

Y no respiraré el aire vigorizante cuando me haya ido
Y no podré siquiera preocuparme de mis asuntos cuando me haya ido
No se me pedirá que ponga de mi parte cuando me haya ido
Así que supongo que tendré que hacerlo mientras esté aquí

Y no estaré corriendo para protegerme de la lluvia cuando me haya ido
Y ni siquiera podré sufrir el dolor cuando me haya ido
No podré decir a quién alabar y a quién culpar cuando me haya ido
Así que supongo que tendré que hacerlo mientras esté aquí

No veré lo dorado del sol cuando me haya ido
Y las tardes y las mañanas serán lo mismo cuando me haya ido
No podré cantar más alto que las armas cuando me haya ido
Así que supongo que tendré que hacerlo mientras esté aquí

Todos mis días no serán bailes de gozo cuando me haya ido
Y las arenas se estarán desplazando de mi vista cuando me haya ido
No podré sumar mi nombre a la lucha cuando me haya ido
Así que supongo que tendré que hacerlo mientras esté aquí

Y no estaré riéndome de las mentiras cuando me haya ido
Y no podré plantearme cómo o cuándo o por qué cuando me haya ido
No podré vivir lo bastante orgulloso para morir cuando me haya ido
Así que supongo que tendré que hacerlo mientras esté aquí

No hay lugar en este mundo al que perteneceré cuando me haya ido
Y no sabré distinguir el bien del mal cuando me haya ido
Y no me encontrarás cantando esta canción cuando me haya ido
Así que supongo que tendré que hacerlo, supongo que tendré que hacerlo, supongo que tendré que hacerlo mientras esté aquí

sábado, abril 06, 2019

/

palabras mayores



big words

martes, abril 02, 2019

primavera / spring

Media España, da igual cuál, le tiene alergia a la otra media.




One half of Spain, doesn't matter which, is alergic to the other half.

sábado, marzo 30, 2019

estorninos / starlings

Ya están, otro año más, los estorninos negros preparando el nido. Se encarga el macho y así atrae a la hembra. Mi duda es si estos que veo ahora son los mismos que nacieron aquí el pasado año.




One more year, the black starlings are already nesting. It is the male that takes care, this way it attracts the  female. I wonder whether these that I see now are those that were born here last year.

miércoles, marzo 27, 2019

patraña / humbug

El de mentira va a quedar pronto tan gastado y hueco que ¿no habría que ir desempolvando el término patraña?



That of lie is soon going to look so wasted and hollow that shouldn't we start dusting off the word humbug?

domingo, marzo 24, 2019

huevo mágico II / magic egg II


¿El .huevo?: Blanco, y mágico. Siempre.


dedicado a Nadie en particular