jueves, enero 30, 2020

Los jardines de la disidencia, Jonathan Lethem

Los jardines de la disidencia ofrece una visión de la segunda mitad del siglo XX a través de tres personajes pertenecientes a sucesivas generaciones: madre, hija y nieto, de una disfuncional familia judía de origen alemán asentada en Sunnyside Gardens, barrio del distrito neoyorquino de Queens evocado en el título, cuyos miembros abrazan esa disidencia a la que alude también el autor. En el caso de Rose Zimmer y de su marido Albert, a través de su militancia en el Partido Comunista de Estados Unidos en los años 50, en el de su hija Miriam por su implicación en la contracultura en el intervalo que va de la década de los 60 a los 80, y en el de Sergius por su talante pacífico y despreocupado en la transición hacia el nuevo milenio.

El grueso de la acción transcurre en Queens, de modo que los protagonistas de la novela han de forjarse una identidad desde el más impersonal de los distritos neoyorquinos -dejando al margen a Staten Island-, donde todo adquiere un aire provisional, funcional, incluso artificioso, como si la vida transcurriera en otra parte. O desde allí se ramifica hacia escenarios tan distantes como Dresde o Nicaragua, pasando por Maine, Nueva Jersey, Pennsylvania y, claro, Manhattan, especialmente Greenwich Village, Bowery y el Upper West Side. Pero el punto de referencia al que la novela regresa una y otra vez es Queens, como si tras localizar dos de sus mejores novelas en Brooklyn (Huérfanos de Brooklyn y La fortaleza de la soledad), Jonathan Lethem se hubiera propuesto expandir su radio de acción a fin de erigirse en cronista no oficial de Nueva York, que no de Manhattan, dado que los escenarios por él elegidos siempre aportan peso específico a sus historias.

De la mano de sus protagonistas comprobamos cómo el carácter de la disidencia va mutando desde los rigores herméticos de la militancia en el Partido Comunista, enfocada más bien en el aspecto interno y personal desde la perspectiva de Rose, una mujer judía de carácter abrasivo, dada a desafiar todas las convenciones, abandonada por un marido que eligió establecerse en la República Democrática Alemana poco antes de verse purgada por su propia organización. La de su hija Miriam, resuelta y desinhibida, vehemente, en constante conflicto con su madre, que abraza el ideal hippy y la contracultura, cuyo compromiso ciego y atolondrado le lleva junto a su marido, un cantante protesta de origen irlandés, a una peligrosa Nicaragua en los albores de la revolución sandinista. El hijo de ésta, Sergius, huérfano a una temprana edad, víctima de la tradición de compromiso político arraigada en la familia, es criado por los cuáqueros y sus circunstancias se extienden hasta coincidir con el movimiento Occupy Wall Street.

Lethem introduce otros tres personajes significativos que sirven de contrapunto y que le permiten explorar las relaciones interraciales: Cicero, de raza negra, es el hijo de un policía con quien Rose mantuvo una larga relación que suscita el rechazo de sus camaradas comunistas, a quien acabaría adoptando de una manera más o menos velada. Obeso, homosexual, el mejor formado de los personajes que pueblan la novela, confuso y resentido por causa de su disfuncional bagaje familiar, constituye el último apoyo, reticente, de una Rose ya senil. De la mano de Tommy Gogan, el novio de Miriam y padre de Sergius, músico tradicional de origen irlandés reconvertido en cantante protesta nos adentramos en el ambiente del Village en los tiempos de la efervescencia contestataria. Mientras que Archie, el primo tarambana de Miriam y sobrino de Rose, habituado a moverse en ocupaciones de poca monta en el filo de la legalidad, es abandonado a su suerte sin contemplaciones por Rose. 




Personajes ricos, complejos, contradictorios, a los que Lethem da voz valiéndose siempre de una tercera persona que va saltando de uno a otro de capítulo en capítulo de modo que el lector penetra en sus circunstancias y en sus motivaciones adquiriendo aquel a quien da voz el rango de protagonista. Lethem juega también con el tiempo ya que la narración no sigue un orden cronológico en modo estricto sino que, por momentos, dosifica la información en función del interés dramático a lo largo de un intervalo que contiene hitos velados como la electrificación de la música de Bob Dylan, la aparición del SIDA o el 11S. Por último, están los escenarios, entre los que sobresale Queens, aferrándose el autor a esos escasos símbolos que dan carácter a su espacio urbano: el estadio de béisbol Shea, donde durante décadas jugaron los New York Mets, o la línea 7 de metro, esa cuyo trayecto discurre por raíles elevados. Se aprecia un interés por parte del autor de dotar de un estatus al distrito probablemente más despreciado por los autores que escriben sobre Nueva York, una vez más con el permiso de Staten Island.

Personajes a la deriva, en definitiva, cuyas ilusiones y ambiciones les vienen grandes, salvo a Sergius para quien el precio del compromiso idealista de sus progenitores y antecesores ha resultado demasiado alto como para identificar el suyo. El precio del compromiso en busca de una sociedad alternativa es el desengaño, incluso la propia vida, pero resulta necesario cuando hasta el más inocente de los miembros de la familia puede, en el momento más inesperado, ser considerado sospechoso por la autoridad. Es sobre éste que tratan de erigir su identidad, en vano o hasta sus últimas consecuencias, los protagonistas que pueblan Los jardines de la disidencia.

Los jardines de la disidencia
Jonathan Lethem
Random House Mondadori
2014
416 pags.

domingo, enero 26, 2020

discurso de agradecimiento / acceptance speech

No parece lejano el día en que un galardonado incluya en su discurso de agradecimiento a su perro.



It doesn't seem far away for someone who won an award to thank his dog in the acceptance speech. 

jueves, enero 23, 2020

oposición política


De la hipérbole hemos pasado a la hiperbola como principal recurso de oposición política,

jueves, enero 16, 2020

domingo, enero 12, 2020

Thom Gunn


Carecías de la crueldad imprescindible,
de la elevada mezquindad que te encamina hacia el éxito.
Nos encandilaba esa falta de amor propio, y tu sonrisa,
como arrepentida de tu propia tontería.

Del poema Lamento. Thom Gunn: El hombre con sudores nocturnos.

miércoles, enero 08, 2020

Colmillos retorcidos


Colmillos retorcidos en las torres de marfil.

viernes, enero 03, 2020

deseo / wish

Mi deseo para el 2020 es que la agonía del neoliberalismo no se nos acabe llevando por delante.



Mi wish for 2020 is that the agony of neoliberalism won't end up sweeping us all away.

martes, diciembre 31, 2019

Feliz 2020

¿No veis esa muesquita en abril? Sí, ahí. ¿Y esas leves arrugas en julio, qué? Por no hablar de que noviembre luce un poquito descolorido. Comparadlo si no con octubre o con diciembre.

Está claro. Nos venden el 2020 como año nuevo pero para mí que lo han comprado de segunda mano.

viernes, diciembre 27, 2019

domingo, diciembre 22, 2019

Es una cuestion de fe / It's a matter of faith

Para quienes quieren -o no tienen más remedio que- seguir creyendo y creando. 



   For those who want -or have no choice but- to keep believing and creating.


Foto cortesía de b:Deíca-r

jueves, diciembre 19, 2019

Lotería de Navidad


Coincidiendo con el sorteo, un programa especial en televisión con reportajes, conexiones en directo y entrevistas a personas a las que nunca les ha tocado un premio.

lunes, diciembre 16, 2019

Postales negras, Dean Wareham

Nacido en Nueva Zelanda y trasplantado a Nueva York a la edad de 14 años tras pasar por Australia, Dean Wareham, guitarrista y cantante, motor creativo de las bandas Galaxie 500 y Luna, desmenuza su experiencia con la industria musical en el libro autobiográfico Postales negras (Libros de Ruido, 2014). Y lo hace a conciencia.

Educado en Harvard, Wareham se vale de un discurso lúcido y expresivo para, desde la sobriedad característica del talante neozelandés, ofrecer una visión desmitificadora de su carrera musical y de un negocio como el discográfico que en los años 90 experimentó, gracias a la venta de cedés, una edad de oro que se vería abruptamente interrumpida con la aparición de los archivos digitales lo que a la postre condenó a numerosos artistas que aportaban a los sellos credibilidad en lugar de beneficios.

La visión mercantil se ve complementada con el aspecto humano: la intensa relación entre los músicos que conforman una banda, que acaba abrasando amistades y complicidades, y con los profesionales que hacen posible su existencia: productores, mánagers, representantes de los sellos discográficos, etc. Sin olvidar el contacto con los fans y la difícil relación con la familia propia cuando uno se halla en la vorágine de una gira o trabajando en estudios de grabación lejos de casa.

Wareham describe el proceso desde la perspectiva de un grupo indie como Galaxie 500 que en 1987 empieza desde cero hasta alcanzar el estatus de lo que se ha denominado banda “de culto”, valorada por su creatividad pero que sufre para hacerse con una base de seguidores suficiente. Trío disuelto tras grabar tres discos una vez Wareham concluye que ya no es capaz de entenderse con sus viejos amigos del colegio, Damon y Naomi, quienes además de la base rítmica conforman una pareja sentimental lo que, según él, acaba por desestabilizar al grupo al sentirse en desventaja en la toma de decisiones frente a la sólida complicidad existente entre ellos.

Luna, el cuarteto con el que llegaría a grabar seis discos, retoma el sonido de Galaxie 500 pero lo desarrolla de forma más depurada. La influencia de Velvet Underground viene reconocida y encarnada más en la figura de Sterling Morrison, no en vano Wareham se encarga de la guitarra rítmica, que en la de Lou Reed, a quien trata de cretino. La presión por dar con la canción de éxito que impulse su carrera es una constante por parte del sello discográfico y las giras ponen a prueba la fiabilidad y el estatus de la banda a través de los medios de transporte puestos a su disposición, la asistencia a los conciertos -desde un par de decenas de personas hasta un par de miles-, el mayor o menor rango de los alojamientos, la relación con la prensa musical y las emisoras de radio, etc. 


Dean Wareham se describe como un líder reticente, un rol que no casa bien con su personalidad más bien taciturna, y como un ser humano que afronta sin ambages los aspectos más oscuros de su personalidad. Un lugar especial ocupan en el libro aquellos que le empujan al engaño sentimental respecto a su pareja y, de forma indirecta, hacia su hijo de corta edad, al principio de forma ocasional y después con motivo de su enamoramiento con la bajista que se uniría al grupo en la última etapa de la banda, Britta Philips, con quien se acabaría casando y formando un dúo de baja intensidad musical tras la disolución premeditada y consensuada de Luna en 2004.

Toda la experiencia queda reflejada en detalle, desde la lógica que guía el funcionamiento de las emisoras de radio en Estados Unidos al de la prensa musical británica, desde el dormir en el suelo en casas de amigos durante las giras a contar con una habitación individual en un hotel con vistas a la playa -el máximo lujo que llegó a conocer como miembro de la banda y que coincidió con un concierto en Mallorca-, desde las estrategias de los abogados de los sellos discográficos a fin de maximizar beneficios a través de los anticipos y los derechos o “royalties” a la venta de camisetas en los conciertos, sin obviar el uso y la influencia de las drogas, especialmente la cocaína, la relación con otros artistas, los a menudo desesperantes y tortuosos procesos de grabación y la complicada toma constante de decisiones.

La de Postales negras es una visión cruda del mundo musical. Se podría argumentar que es así al tratarse de un músico que se mantuvo siempre en una segunda línea pero el propio Wareham argumenta que bandas “triunfadoras” como REM, U2 o los mismos Rolling Stones acabarían convertidas en grandes empresas multinacionales desprovistas de alma. Su experiencia es la de liderar una banda en la precariedad constante, siempre inestable, en el alambre, en la que la incertidumbre es la norma y las satisfacciones algo puntual. Llama la atención que entre estas últimas se encuentren sus conciertos en España -el libro cuenta con un prólogo del periodista musical y amigo de Wareham, Ignacio Juliá-. El calor humano y el ambiente festivo que perciben en nuestro país lo convierten en un aliciente en sus giras como si al cruzar los Pirineos Luna luciera aquí siempre llena.



miércoles, diciembre 11, 2019

Víctimas y verdugos

Lo de los verdugos que se presentan como víctimas es tan recurrente como lo de las víctimas que se transforman en verdugos.



That of the executioners that introduce themselves as victims is as recurrent as that of the victims that become executioners.

sábado, diciembre 07, 2019

estornino negro en diciembre




Black starling in December

martes, diciembre 03, 2019

Juguetes neoliberales / Neoliberal toys

De tanto usarlo, a los neoliberales se les rompió su primer juguete: el Geyper Chile, pero ya han adquirido uno nuevo: el Exin Bolivia.



From using it so much, neoliberals broke their first toy: the Geyper Chile, but they already have acquired a new one: The Exin Bolivia. 

sábado, noviembre 30, 2019

November sky



cielo de noviembre

martes, noviembre 26, 2019

saqueadores / looters

Los saqueadores institucionales no muestran ninguna piedad hacia los callejeros. No toleran a quienes mediante atajos tratan de hacerse con una migaja de ese botín al que ellos han dedicado toda una vida a fin de apropiárselo legalmente.



Institutional looters don't show any mercy towards street looters. They don't tolerate those that through shortcuts try to obtain a crumb of that booty to which they have devoted an entire life to appropriate legally. 

sábado, noviembre 23, 2019

El cuaderno blanco, Kepa Murua


Nadie reconoce en los libros de historia
su historia. Nadie se atreve a decir
así fuimos. No hace mucho tiempo.
Todos quieren olvidar, pero no se puede...

Y nadie se atreve a reconocerlo.
Hemos renegado de la palabra
que reconoce lo que dice...

Me conformo con poco, dice la mente.
Cada vez con menos, responde el corazón...

Y esa vida que nos hace renegar de todo
pero que no cambiaríamos por nada...

No, no me he vuelto loco:
soy el poeta que escribe de vosotros
como otros hablan de sí mismos.
Y nadie, ni los unos ni los otros,
me quieren hacer caso...

miércoles, noviembre 20, 2019

Fairport Convention - Reynardine

Se cumplen 50 años del lanzamiento de Liege & Lief. ¿La obra cumbre del folk rock británico? Sin duda, una de sus cimas.




Cantada por Sandy Denny y arreglada por la banda en su mejor formación, Reynardine es una canción tradicional que ha sido versioneada por números artistas de la escena folk. El disco fue producido por Joe Boyd.

domingo, noviembre 17, 2019

dictadura progre

La denominada "dictadura progre" de hoy es el equivalente de la "anti-España" de ayer.



The so called "progressive dictatorship" of today is the equivalent of the "anti-Spain" from yesterday.