sábado, junio 03, 2023

El turismo incipiente en la obra de Juan Goytisolo

 
Ofrece gran interés la obra de Juan Goytisolo en su aproximación a ese fenómeno hoy de alcance global y, al mismo tiempo, piedra angular de nuestro modelo de desarrollo social y económico, como es el turismo. En Para vivir aquí (1960), La isla (1961) y Fin de fiesta (1962), etapa que sirve de puente entre el realismo social de sus inicios y la fase más experimental con que a la postre ha quedado asociado, el autor barcelonés reflexiona sobre la llegada de los primeros urbanitas pertenecientes a los sectores acomodados de la sociedad franquista a localidades y parajes costeros del sur de España. Escenarios cuyas condiciones de vida han permanecido casi inalterables a lo largo del tiempo. ¿Quién no se ha preguntado al bañarse en alguna playa abarrotada el aspecto que tendría su entorno antes de sucumbir a las demandas del capital?, ¿quién no se ha proyectado disfrutando de alguno de esos parajes cuando aún permanecían vírgenes como si semejante privilegio bastara para poner la felicidad al alcance de la mano? Evocaciones inevitables al gozar de perspectiva y ser conscientes del destrozo al que han sido sometidos. De ahí el interés de la obra de Goytisolo, al centrarse en las evoluciones de aquellos visitantes privilegiados descritas en el tiempo en que se producían. El resultado no puede ser más desalentador, al revelarnos que aquellos privilegiados que estuvieron en condiciones de anticiparse al turismo masivo tampoco supieron abandonarse y disfrutar de aquellos entornos como merecían, más pendientes de las rencillas y envidias entre ellos, de sus miserias y mezquindades, como si constituyeran el germen del virus que acabaría por arrasar, tanto moral como físicamente, el supuesto paraíso.

Especial interés merece el relato El viaje, incluido en su libro Para vivir aquí, pues a diferencia de La isla y de Fin de fiesta, se centra en una pareja de visitantes que entra en contacto con los lugareños de un pueblo costero, y no tanto en las relaciones entre los propios turistas como ocurre en sus dos obras posteriores. -Creo que me quedaría a vivir aquí -es la reacción inicial de Dolores, tan previsible como inevitable, al contemplar el aspecto pintoresco de una pequeña localidad junto al mar. Ya durante su primer paseo constatan que no son los únicos visitantes, así como también que aquellos no son bien recibidos por los lugareños, tal y como les informa un hijo de la familia que les ha alquilado la habitación en la que se alojan, quien les acompaña en su primer paseo por el lugar. -Mejor que no hubiera ninguno… Para lo que gastan -dice al señalar un bar completamente vacío-. Vienen de Madrid a aquí a ahorrar… A lucir barato y a humillar a los otros -añade, como avalando la tradicional animadversión que los locales en tantos pueblos mostraron hacia los veraneantes antes de verse avasallados por su creciente presencia.

La primera impresión de los urbanitas no tarda en ser puesta a prueba al interesarse por las costumbres del lugar. -¿Dónde se meten las mujeres? En la calle no se ve ninguna -se interesa Dolores. -En sus casas -responde el joven-. La que sale fuera es mal vista -añade. -¿Y las solteras? -insiste ella. -Casadas o solteras. Es lo mismo -concluye él, dejando claro que el contraste en el estilo de vida entonces entre la ciudad y el pueblo es muy marcado, por no decir insalvable. A este respecto llama la atención que la pareja de visitantes se afana en buscar en las playas lugares recónditos donde tomar el sol desnudos, renunciando a ello al ser sorprendidos por algún lugareño. El joven les explica también que el pueblo fue rico durante una época, que llegó a tener mucha industria, pero que entonces los jóvenes que podían se marchaban a Barcelona, a Francia o a América huyendo del paro o de salarios de miseria.



Al quedarse sola, la pareja debate sobre las ventajas e inconvenientes del campo con respecto a la ciudad y convienen que a la larga uno y otro debían resultar embrutecedores por igual, impresión que se afianza con el transcurso de las jornadas: “Estábamos en el pueblo como entre los muros de una cárcel… La cola de las mujeres con las aguadoras, los madrileños avarientos, los pescadores interesados por las piernas de Dolores -el decorado se repetía todos los días”. Los esbozos neorrealistas en la descripción de la vida en el pueblo y de sus habitantes no tarda en ceder paso a una visión áspera, desmitificadora. Deciden entonces marcharse del pueblo para ir de un sitio a otro, sin quedarse en ninguno, pero tampoco esto les satisface: “Varias veces, al llegar por la noche a un pueblo, juramos acabar nuestra vida en él y, al día siguiente, lo abandonamos, expulsados por el hastío, el calor, la mala comida… Los lugares en que deseábamos vivir… eran perfectamente sustituibles y, pasado el primer momento de entusiasmo, nos fatigaban enseguida”.

-Comienzo a estar harta de todo esto -reconoce por fin Dolores-. La gente primitiva me aburre -añade, y su pareja, narrador a su vez de la historia, no puede por menos que darle la razón: -Sí, a la larga resulta fastidiosa -concluye. En un giro inesperado, no obstante, éste revela un rasgo de humanidad al reconocer que las carencias evidentes no están sólo en los lugareños: “Nuestro interés por la gente era meramente superficial y ocultaba, debajo, una crueldad e indiferencia profundas”, admite. La actitud característica de quien, por bienintencionado que sea, se acerca a un lugar contemplando únicamente las opciones para su disfrute personal; la actitud propia del turista, cabría decir. Eso sí, la pareja protagonista jamás alcanzaría a adivinar, mucho menos a entrever, que el germen del turismo, una vez arrasada la costa, con el paso de las décadas acabaría por cebarse con idéntico ímpetu también con muchas de las ciudades de las que provenían, y a las que antes o después acababan por regresar, dejando a sus descendientes sin escapatoria.

viernes, mayo 26, 2023

Ron Sexsmith


Qué gran concierto el de Ron Sexsmith en la Sala Clamores de Madrid, como cierre de su gira de más de tres meses por Estados Unidos y Europa. El guitarrista de Los Secretos, Ramón Arroyo, le acompañó en un par de canciones y eso que el artista canadiense demostró que con un piano o una guitarra y su voz se basta para maravillar a la audiencia durante una hora y media, o el tiempo que haga falta.






Amigos imaginarios

Te dejarán siempre tirado

Y cuando todos los buenos tiempos terminen

No los verás ya a tu lado


Porque se apresuran adonde está la acción

Y te tacharán de su lista

¿Comprendes ahora?

Que para los amigos de mentira

No existes

No no


Te preguntarán dónde has estado

Sin esperar nunca a tu respuesta

Vendrán a encontrarte cuando tu barco arribe

Sin sostenerte nunca la mirada


Como todos los amigos que han sido honestos y sinceros

Pregúntate con quién estás hablando

De una cosa puedes estar seguro

Amigos imaginarios

No pueden verte

No no


Puedes pintarles un bonito cuadro

Pero ellos no entenderán

Puedes contar todos tus amigos con los dedos

De una mano abrasada


Amigos imaginarios

Siempre te dejarán colgado

Y nos les volverás a ver


Porque se han marchado adonde está la acción

Y te han tachado de su lista

¿Comprendes ahora?

Amigos imaginarios

No existen

No


Amigos imaginarios

No existen

No no no


lunes, mayo 22, 2023

Radiohead - Weird Fishes / Arpeggi



buena música que regresa por cauces inesperados

good music coming back by unlikely ways

martes, mayo 16, 2023

bondad / goodness


Hemos creado una sociedad en la que la bondad te convierte en víctima potencial.



We've created a society in which goodness makes a potential victim out of you.


viernes, mayo 12, 2023

chubasco / shower

 

El chubasco que se suponía que iba a caer debe ser el que pedí por mi cumpleaños hará un par de semanas.



The shower that was supposed to fall must be the one that I asked for on my birthday more than two weeks ago.


domingo, mayo 07, 2023

Tu último post en el blog

 

Eres tan bueno como tu último post en el blog,


me insiste la coach.


domingo, abril 30, 2023

En abril, grados mil




 
Temperatura en termómetro callejero en el centro de Madrid el día 28 de abril a las cuatro de la tarde, de camino a la concentración en protesta por el "fanatismo climático" en la Puerta del Sol.

 

miércoles, abril 19, 2023

Abril, aguas cien


Aquí, ya hemos adaptado el refrán a la nueva situación.

 

jueves, abril 13, 2023

epatar

 

De jóvenes, buscaban epatar a la burguesía. Una vez aburguesados, intentaban epatar a la progresía.



As youngsters, they seeked to astound the bourgeois. Once become bourgoise they tried to astound lefties.


jueves, abril 06, 2023

católicos practicantes vs agnósticos y ateos

 

Tengo para mí que los católicos practicantes tienden a apoyar proyectos políticos que nos conducen a una sociedad más despiadada, mientras que son los agnósticos y ateos quienes aspiran a una sociedad más compasiva.



It's my belief that practicing catholics tend to support political projects that lead to a more ruthless society, while it is agnostics and atheists who aim for a more compassionate society.


miércoles, marzo 29, 2023

¿Qué caballos son aquellos que hacen sombra en el mar?, A. Lobo Antunes

 

De António Lobo Antunes apenas había leído su ópera prima, Memoria de elefante, suficiente, no obstante, para corroborar que se trata de un autor “muy suyo”, uno de esos escritores con un estilo y un mundo propios, aunque entonces fuera todavía en ciernes. Por si me quedaba alguna duda, la lectura de ¿Qué caballos son aquellos que hacen sombra en el mar?, una novela suya de madurez publicada originalmente en 2009 y en España en 2012 (Literatura Mondadori) con la traducción de Antonio Saéz Delgado, ha venido a confirmar esa aureola que envuelve al veterano escritor portugués que ya se vislumbraba entonces.

Sabedor, por tanto, de que se trataría de una lectura exigente, me atrajo su temática: el retrato de una familia venida a menos compuesta por siete miembros, u ocho si incluimos a Mercília, la anciana asistenta que lleva con ella toda la vida y que bien pudo ser la hija bastarda del bisabuelo de los Marques; o nueve, si contamos al joven, también bastardo, que irrumpe en el tramo final de la novela desde la finca en la que el padre de familia se dedica a la cría de toros de lidia -la novela está estructurada como una réplica del desarrollo de una corrida de toros-.

A través de una sucesión de voces correspondientes a los distintos miembros de la familia, Lobo Antunes se vale de un discurso vagamente inconexo, introspectivo, reiterativo, obsesivo por momentos, evocador y nostálgico en otros, intercalado con esbozos de diálogo o interpelaciones que en ningún caso se extienden más allá de una simple frase, como reflejando así la incomunicación en la familia. En lugar de intercambios nos encontramos con una sucesión de monólogos ensimismados que se alternan y, por momentos, se intercalan con una mezcla de familiaridad y extrañeza.

El padre distante y mujeriego, derrochador, adicto al juego de la ruleta, obsesionado con el número diecisiete; la madre fría y amargada, de buena posición por herencia, que sólo encuentra solaz en los ratos que pasa con la mujer que le visita para hacerle la manicura; Francisco, el primogénito que liquidará los restos del patrimonio familiar según le convenga; Beatriz, fracasada sentimentalmente tras dos matrimonios fallidos; Joaizinho, hijo homosexual entregado a sus escarceos con chicos en el parque; Rita, delicada de salud y fallecida de forma prematura y, por fin, Ana, siempre de visita en el descampado a fin de satisfacer su adicción a la heroína. Y Mercília, claro, omnipresente durante la infancia de los hijos hasta ser despedida tras convertirse en un estorbo dada su avanzada edad. Todos ellos alternando sus vicisitudes entre la casa en la ciudad y en la finca.

¿Qué caballos son aquellos que hacen sombra en el mar? -el título hace referencia a una visión alucinada y obsesiva que tiene Beatriz-, constituye una lectura al mismo tiempo exigente y gratificante. Si cada familia es desgraciada a su manera, ésta lo es al modo de Lobo Antunes. A juicio del lector queda decidir si la historia y los numerosos hallazgos que contiene compensan el discurso narrativo inconexo, un tanto abstruso, y ese frecuente tratar de identificar el personaje al que corresponde en cada momento la voz narrativa.




sábado, marzo 25, 2023

Palacio de Cristal












Perspectivas del techo del Palacio de Cristal en El Retiro a través de instalaciones en la exposición de Pauline Boudry y Renate Lorenz.


lunes, marzo 20, 2023

aguas

 
Si al menos pudiéramos beber, ducharnos y regar con las aguas que hace el sistema.

miércoles, marzo 15, 2023

Policía inflitrada


Los policías infiltrados en movimientos sociales definen su estrategia en asamblea. Multitudinaria, en Vista Alegre.


The police infiltrated in social movements define their strategy in an assembly. 


sábado, marzo 11, 2023

coma por tilde

 

Cambiamos coma por tilde y listo.



lunes, marzo 06, 2023

Impresiones en torno al primer libro de El Quijote

 

Considerando que estos últimos años me he sentido incapaz de abordar la lectura de un clásico y, aún más, dudaba de mi capacidad para poder hacerlo en el futuro, el haber leído el primer libro de El Quijote se me antoja una alegría y, sobre todo, un logro personal.

Aunque sobre la obra cumbre de Cervantes está ya todo dicho, y varias veces, me voy a permitir el lujo en forma de redundancia de apuntar algunos detalles que me han llamado la atención.

Así, lo más curioso es que la lectura no me ha supuesto un gran esfuerzo, si acaso una buena dosis de paciencia dada su extensión, porque El Quijote sorprende por su amenidad y por su capacidad para entretener; entretenimiento del bueno, entendámonos.

El fuerte de la novela está en los diálogos, en especial entre el Quijote y Sancho Panza, pero también entre cada uno de ellos con los distintos personajes que van apareciendo en la trama. En contraste, las historias intercaladas en la narración, protagonizadas por algunos de estos personajes, en su gran mayoría giran en torno al amor y al desamor. No son otra cosa que historias románticas en clave de drama, narradas oralmente, cuya feliz resolución al fundirse en el discurrir de la acción requiere de complicidad por parte del lector. Así, por ejemplo, el villano pérfido y desleal transmuta en gentil hombre en un abrir y cerrar de ojos.

Llama también la atención la brevedad de los episodios más emblemáticos: la carga de El Quijote contra los molinos de viento, o su feroz combate contra los pellejos de cuero rellenos de vino a quienes confunde con un gigante, se despachan en unos pocos párrafos. Su significancia reside en su capacidad para ilustrar con un par de brochazos el sentido del desvarío del protagonista que, por otra parte, linda con la coherencia de su discurso. Sobre semejante dualidad se erige la grandeza del Caballero de la Triste Figura.

La novela se caracteriza también por ciertas incongruencias y licencias que contiene, así en momentos se da a entender que a Sancho Panza le han robado la mula mientras que en otros parece que la conserva. Queda claro que el rigor editorial en aquel tiempo no resiste comparación con el actual.

Por fin, se agradece el rico reflejo que la novela aporta sobre la sociedad de la época: la división de clases, la presencia de la religión y de los religiosos, la mayor o menos pureza de sangre, la misoginia, el entorno rural, la expresión a través de un lenguaje mucho menos directo que el actual, al tiempo que se repara en aquellas cualidades que la hacen inmanente.

Ah, y qué buena la paradoja de que la novela por excelencia consista en una crítica despiadada de la lectura.




miércoles, marzo 01, 2023

Despedida de Agitadoras

Después de catorce años, la web digital de agitación cooltural, Agitadoras, ha subido su número de despedida. 

Tras colaborar en ella durante los diez primeros años de su andadura, no podía faltar en ocasión tan señalada.

"Se dice pronto", es el título de mi contribución.


jueves, febrero 16, 2023

Lo que no sale en la tele, existe


En mi primer desplazamiento en el tren de Cercanías, ya sin mascarillas, me contagio del covid. Por alguna razón, el virus ha quedado fuera del radar informativo pese a que sigue campando a sus anchas. En la farmacia reconocen que está habiendo cantidad de casos. Toca cuidarse.


miércoles, febrero 08, 2023

debilidad / weakness

 

¿Hay mayor signo de debilidad que no mostrar ninguna debilidad?



Is there any major sign of weakness than not showing any weakness?


viernes, febrero 03, 2023

Original

 

Ser muy original puede suponer un problema a la hora de encontrar almas gemelas.



Being very original can become a problem when seeking twin souls.


martes, enero 31, 2023

Madrid está sucio


 

Así como con Manuela Carmena los grandes medios lo magnificaban, ahora lo ocultan. Ante la proximidad de las elecciones cabe pensar que se esmerarán aunque vaya uno a saber..


miércoles, enero 25, 2023

Emily Dickinson

 

Contra la "cultura" del famoseo.



viernes, enero 20, 2023

I'd Swear There Was Somebody Here, David Crosby

Juraría que había alguien aquí

(Es el tema que cierra su primer álbum en solitario, las distintas voces que suenan 
son suyas).


Hasta siempre, Croz, eternamente agradecido por tantos buenos momentos.


sábado, enero 14, 2023

Giros argumentales / Plot twists

Esos leves giros de guión que gradualmente, a lo largo de los años, se introducen ene los sueños recurrentes.



Those subtle plot twists that gradually, along the years, are introduced on our recurring dreams.

martes, enero 03, 2023

Vida en común versus vida propia

 

Tumbada boca arriba, brazos extendidos hacia atrás, una rodilla alzada y el bajo del “body” de seda fina color verde esmeralda recogido a la altura de la ingle. Así la había imaginado mientras se lavaba los dientes. Al enjuagarse con el colutorio bucal de uso semanal anticipó su cabeza girada hacia él, la mirada provocadora, el gesto lascivo, más efectivo por ese comedimiento con que lo insinuaba, que le invitaba a preguntarse si ese detalle no sería una aportación de su fantasía, el equivalente a una tarjeta de felicitación. !Ah, cómo le excitaba rememorar lo inalcanzable que durante tanto tiempo le había sido aquella mujer con la que ahora compartía su intimidad! Claro que el abultamiento bien visible en la parte alta del pantalón de su pijama le generó alguna duda dado su talante pudoroso. Ése que ya nunca consiguió sacudirse desde que se le adhiriera por su bagaje familiar, su remota educación en un entorno rígido y conservador. Poco importa cuánto intentara convencerse de que podía -o mejor dicho, debía- ser interpretado como algo precioso, una ofrenda hacia ella. A nadie extrañará, por tanto, que al acceder a la habitación y encontrársela sentada en la cama leyendo no lograra ocultar su contrariedad.
-¿Aún sigues leyendo? Venga, déjalo ya -dijo haciendo como que recolocaba el reloj en su mesilla de noche, manteniéndose de pie con la esperanza de que se apercibiera de su ofrenda evitándole así tener que aludir a ella.
-Espera que acabe este capítulo -respondió sin levantar la vista del libro.
Él suspiró y se acomodó en la cama apoyando su espalda contra el respaldo, imitando la postura de ella aunque sin cubrirse las piernas. Dudó si alzar las rodillas y disimular así su protuberancia pero aquel silencio enseguida se le hizo fastidioso y optó entonces por tumbarse mirando al techo, colocando ambas manos debajo de la cabeza.
-No acabo de entender bien la atracción que él siente por ella -reaccionó al fin. Se dirigió a él sin quitarse las gafas, observándole con sus ojos oscuros por encima de las lentes, un gesto que a él no le gustaba al acentuarle las arrugas de la frente-. Lo que quiero decir es que no se explica muy bien la causa de su fascinación. Es un detalle importante saber cuál es su encanto, ¿no? Para meterse realmente en la historia, para créersela. Me parece a mí.
Respiró profundo antes de contestar: -A lo mejor su encanto reside en que resultaba inalcanzable para él. En tales casos es muy común idealizar a la persona a la que no se puede acceder. Se le atribuyen cualidades que no posee, que sólo existen en la imaginación de quien se proyecta en ella.
-Ah, pues si es así, a lo mejor el autor debería insinuarlo, ¿no?, para que el lector no se quede con la duda -razonó ella sin quitarse las gafas lo que le hizo temer que no hubiera dado por concluida la lectura.
-No te falta razón. El problema es que la historia está contada por el vecino del protagonista, conocemos los hechos a través de él y, claro, lo que yo te he dicho es una interpretación, y hacer las interpretaciones es algo que no corresponde tanto al narrador como al lector. El narrador se limita a describir los hechos y sus consecuencias.
-Ya, entiendo lo que dices, pero una obsesión así, tan fuerte-... desvió la mirada hacia el enorme espejo que colgaba en la pared opuesta. Ese al que no conseguía acostumbrarse, que parecía enmarcado por Juan de Churriguera y que, tal y como en su día le explicara, había sido un regalo de bodas en su segundo matrimonio-. Una se queda con la duda de saber qué es lo que tiene esa mujer de excepcional.
-Ah, no te voy a destripar la novela. Solo te digo que la clave está en él más que en ella.
Ella volvió a mirarle, intrigada.
-¿De verdad piensas que el atractivo de una mujer, de una persona, está más en lo que los demás ponen en ella que en lo que realmente ofrece?- dijo por fin-. Porque a una mujer bella más que ponerle, lo que los hombres buscan es quitarle la ropa, cuanto antes mejor, ¿o no?
-¿No estarás ahora pensando en ti?
-...No solo en mí. Hay muchas muje
-Es que tú eres excepcional -le interrumpió-, eso es lo que te diferencia de Daisy Buchanan. Tú eres excepcional, ella no.
Escuchar sus propias palabras le provocó una reacción estimulante. Contuvo a duras penas el impulso de llevarse una mano por debajo de la cintura a fin de tantear un escenario que anticipaba rotundo. Antes de arrimarse a ella incorporó la cabeza lo justo, entre orgulloso y temeroso por lo que allí iba a encontrarse.
-Qué galante eres -dijo ella.
Le parecía imposible que no se hubiera apercibido del signo visible de su excitación, o en tal caso que no se diera por aludida. De hecho, ya había retomado la palabra.
-Está bien esta novela. Es un poco rara pero me está gustando. Desde luego, ni comparación con la de Oneto -se quitó por fin las gafas pero las sostuvo en la mano en lugar de depositarlas en la mesilla.
-Onetti, Juan Carlos Onetti.
-Eso. Que no digo que no fuera buena, ¿eh?, pero qué deprimente. ¿Quién necesita deprimirse así?
-Ya te expliqué que para ahondar en la condición humana hay que explorar también su vertiente menos amable, más sombría.
-No sé. Ya la vida te trae suficientes desgracias y tristezas como para ponerte a buscarlas en las novelas. Es mi opinión, ¿eh?, ya sé que hablo como simple aficionada pero es lo que pienso. ¿Le dieron también el Nobel?
-No, a él no.
-Ah, entonces a lo mejor no es tan, tan bueno.
-A ver, en el Nobel están todos los que son pero no son todos los que están. No sé si me explico.
-Parece un jeroglífico esto que me has dicho.
-Quiero decir que todos a quienes otorgan el Nobel son muy, muy buenos. Pero que también hay algunos que son igual de buenos y no lo obtuvieron.
-Ah, pues menuda faena, ¿no?, para estos. Menos mal que a ti no te pasó.
Uf, a este paso lo que se me va a pasar es el efecto, pensó él. Aun así resistió la tentación de hacerle alguna indicación.
-!Lúgubre! La palabra que le describe es lúgubre -dijo ella y se le iluminó el rostro complacida al haber hallado la palabra exacta-. Sea como sea, el caso es que este me va mucho más.
-Ya, es más de tu estilo. Ya te dije.
-He visto que escribió otra novela que se llama Hermosos y malditos. Me gusta el título. Es sugerente. ¿No será triste, no?
-No, no la calificaría como una novela triste, si acaso un poco melancólica.
-La melancolía es otra cosa, con ella sí puedo. En cierta dosis, claro está. Sobre todo si va asociada a la hermosura.
-Para belleza yo ya te tengo a ti. En verdad, pareces salida de una novela de Scott Fitzgerald si es que hubiera alguna que acabara bien.
Se incorporó por fin y sujetándose con un codo posó su mano izquierda en el muslo de ella cubierto por la cubrecama de brocado.
-¿Y esa mano? -preguntó ella entre extrañada y divertida.
Entonces sí, él le advirtió con la mirada de lo que se cocinaba por la parte media de su anatomía.
-¿Sabes?, no me imaginaba que fueras tan fogoso.
Él dudó entre darse por satisfecho con aquel comentario que halagaba su vanidad o en aprovechar la circunstancia y forzar la situación.
-Es que… he tomado
-Ay, ay, ay, !no me digas que te has tomado un caramelito!
-Ajá -dijo él y se sintió sorprendido como un chiquillo travieso.
-¿Esta noche? Pero si mañana temprano tengo la prueba de vestuario para el anuncio de Blutard.
-¿Mañana?, ¿pero no me habías dicho que era el jueves?
-No, ya te avisé que la habían cambiado de día.
-Bueno, aun así… ya sabes que es bueno para la piel.
-Pero, cielo, mañana precisamente tengo que estar impoluta, radiante. No puedo correr ningún riesgo. No es profesional.
-Venga, cualquiera pensaría que vamos a
-Ahora entiendo porque tienes ese aspecto un poco como sofocado. El caramelito te colorea las mejillas, ya te lo he dicho alguna vez. ¿Y cómo no me has avisado?, te hubiera dicho.
-Pretendía dotar de espontaneidad a la situación, si no se me antoja todo un poco mecánico, como si midiéramos cada movimiento.
-Ay, cariño mío, hoy no puedo, de verdad. ¿Qué hora es ya? Las once y diez. Es tarde. Sabes que si no duermo ocho horas luego lo acuso, aún más al enfrentarme a las cámaras. Además, creo que se ha acabado el lubricante. Tengo que mirar. Sin él no puedo, me escuece mucho.
No dijo nada pero su mano se deslizó lo justo hasta abandonar el muslo de ella.
-Vamos, no te pongas triste -le dijo con voz maternal repasándole el flequillo cano con los dedos de la mano. Te compensaré muy pronto. Ya verás. Te lo prometo.
Él volvió a tumbarse, esta vez con ambos brazos desplegados a la altura del cuerpo pero sin decidirse a taparse con la cubrecama.
-Leo otro capítulo y apago -dijo tras ponerse las gafas.
No supo qué hacer. Sopesó el ir al baño a aliviarse pero se le antojó absurdo teniéndola a ella allí, a medio metro escaso de él. Le fastidiaba desperdiciar la pastilla, el haberse sometido de forma innecesaria a sus potenciales efectos secundarios. Incapaz de decidir no reaccionó hasta que el silencio se le hizo incómodo.
-¿Tienes ahí la revista, no?
-Sí, ¿la quieres?
-Le voy a echar un vistazo mientras acabas de leer.
-Claro, toma. Enseguida acabo. Están ahora en la fiesta de Gatsby- le anunció en tono cómplice-. El autor este sabe meterte en la historia, ¿eh?
Él se sintió como aguijoneado por el comentario. Sí, tenía que admitir que por alguna razón le incomodaba un poco el que le estuviera gustado tanto. No sólo por las imprevistas consecuencias para él aquella noche. Había algo más. Para su sorpresa, tuvo que reconocer que sentía un poco de celos hacia Scott Fitzgerald. ¿Era posible sentir celos por un escritor muerto?
Le costaba volcar su atención en la revista. Pasó las páginas, deteniéndose brevemente en las que salía alguien a quien le habían presentado, gente en su mayoría a la que había conocido recientemente a través de ella. Así, llegó por fin al reportaje que le interesaba. Lo observó con detenimiento pese a que lo tenía bien aprendido.
-¿No les dijimos que esta foto no la pusieran? -le preguntó por fin.
Ella tardó un instante en reaccionar.
-¿Qué le pasa? -se interesó pese a que cierto matiz en su tono delataba que no le había hecho gracia el tener que volver a interrumpir su lectura.
-Esta foto -dijo posando en ella el dedo índice-. Les dijimos que no la pusieran. Estoy seguro de que era esta.
-¿Qué le pasa a la foto?
-Tú sales muy bien pero no sé, ¿no crees que se me aprecia un poco la papada? Yo no la tengo así. Es por el gesto.
-Vamos, no es para tanto -dijo ella con una inflexión en su voz que alguien podría pensar que se dirigía a un niño, al menos eso le pareció a él-. A menudo uno ve cosas en sí mismo que los demás no aprecian. Forman más parte de tu imaginación que de la realidad. No se te ve tan mal como piensas.
-Pero compárala con esta otra. Mira…
Ella suspiró y volcó su atención en las imágenes.
-Estoy seguro de que esta la tachamos y sin embargo la han incluido.
-Bueno, no es para tanto, de verdad. Se les habrá pasado.
-No, no me gusta cómo he salido. Me hace más gordo. Yo no soy así. Se lo tenemos que decir.
-Ay, de verdad, no sabía que eras tan presumido. Pasa a menudo en las fotos en las que salen varias personas, más aún en un cocktail de este nivel. Fíjate en los que salen únicamente en esa foto. Alguno de ellos habrá presionado para que la incluyan. Por lo general suele ser la personalidad más influyente. Apostaría a que ha sido Federico. Pero si quieres, se lo decimos, claro que sí. Estás en tu derecho.
Ella volvió a la lectura y él se quedó contemplando la foto. La verdad es que ella había salido radiante. Parecía tener veinte años menos. No tenía ni idea de cómo lo conseguía. ¿Se la retocarían, la imagen? La observó con disimulo. Absorta en la lectura, ella no pareció darse cuenta. Sí, la de la foto parecía una réplica, como si fuera una hija suya pero con rasgos idénticos a la de ella. Era asombroso. Una leve flatulencia le sacó de su ensimismamiento. Ya había notado en la cena que la salsa de las mollejas estaba un poquito fuerte. ¿Le habrían echado pimiento? Al incorporarse para ir al baño decidió llevarse la revista con él. Nunca había hecho algo así. Y, por supuesto, ni se le hubiera ocurrido tampoco esta vez en caso de no estar ella absorta por completo en la lectura. Se dirigió al baño con el mayor sigilo de que fue capaz y cerró la puerta con cuidado. Tras sentarse en la taza del váter depositó la revista en el suelo. No podía apartar la vista de la dichosa foto. La expresión jovial de ella, el gesto satisfecho con el que miraba a la cámara, la elegancia natural con la que sujetaba la copa, el brillo de sus ojos, sus hombros gráciles… el efecto del caramelito que hacía un rato amagara con la extinción rebrotó con un brío tan inusitado que, apabullado, no tuvo la menor opción de resistir la tentación de constatarlo con su mano una vez ésta adquirió vida propia.

domingo, enero 01, 2023

domingo, diciembre 25, 2022

Ayuno de Navidad


El tradicional ayuno familiar en Navidad.



The traditional family fasting on Christmas.


jueves, diciembre 22, 2022

The Incredible String Band: Chinese White


Oh, ¿brillará tu mágico 
árbol de Navidad  
suavemente por todas partes?


jueves, diciembre 15, 2022

Democracia en España

 

La democracia en España se basa en la intromisión de poderes.



Democracy in Spain is based on the meddling of powers.


domingo, diciembre 11, 2022

martes, diciembre 06, 2022

Constitución Española II


Una edición limitada de ejemplares de la Constitución Española forrada con bordes de metal afilado en portada y contraportada para emplear como arma arrojadiza.


jueves, diciembre 01, 2022

Mascotas.


Si en lugar de en Catar, el Mundial de Fútbol de 2022 se estuviera celebrando en España, Naranjito habría sido desplazado por Ladrillito.


sábado, noviembre 26, 2022

Más España


Ir contra España en nombre de España es el colmo de la españolidad. 


Going against Spain in the name of Spain is the ultimate Spanishness.


jueves, noviembre 24, 2022

Horror

 

Qué horror casi todo.


What a horror almost everything.


domingo, noviembre 20, 2022

A mis viejas direcciones

 

Pasé unos 20 años soñando que volvía de incógnito a la casa en la que viví mis primeros 25. 

Y es que en Tostonazo, su reciente novela, Santiago Lorenzo describe de pasada a una empresaria que facilita a los antiguos inquilinos visitar su antigua casa. Yo hubiera pagado, aún lo haría, por algo así.

También Kenneth Koch parece tener fijación por las casas en las que vivió, como queda reflejado en su poema: A mis viejas direcciones. 




jueves, noviembre 17, 2022

Cariño, dime que no es verdad

 Ahora que las declaraciones entre rancias y mega-rancias que ha hecho Joaquín Sabina, y sus decisiones ante su inminente gira, parecen haber soliviantado a tantos de sus seguidores, me ha parecido oportuno subir este microrrelato -Cariño, dime que no es verdad- que escribí hace algunos años. Dice así: 


Asistían al único concierto en España de SU grupo, aquel que tanto había contribuido a forjar su identidad. Tenía todos sus discos, imitaba su “look” y en secreto agradecía que no hubieran conocido el éxito masivo porque ello estrechaba su relación.

Mientras cerca del escenario, con los ojos cerrados, bailaba extasiado al ritmo de “Getting High”, un temazo de su época psicodélica, hasta se olvidó de la inquietud que le producía no saber dónde dormirían esa noche. Fue al abrirlos, sólo un instante, cuando recibió la sacudida.

En el palco que parecía habilitado como zona vip distinguió de pie, aplaudiendo, siguiendo con torpeza el ritmo de la música, a alguien que guardaba un parecido extraordinario con el presidente del gobierno: la misma melenilla ridícula, la camisa de marca con el logo bien visible, los pantalones abotonados a la altura del ombligo, las pulseritas de colores en la muñeca. Para entonces había dejado de bailar, sus ojos como platos, porque sí, aquel tipo era el mismísimo...

Qué, ¿te ha subido?”, le llegó la voz de Eva justo cuando Harry Lee estiraba el solo de guitarra. “¿El qué?” respondió abstraído como si ella habitara otro mundo. “El hongo, ¡qué va a ser!”


Sirva para ambientar a los seguidores de Sabina cuando vean a Andrea Levy y a Marta Rivera de la Cruz bailar en la zona vip en su próximo concierto.


sábado, noviembre 12, 2022

Frescobaldi - Tocata




Para celebrar la bajada de temperaturas, FRESCObaldi

martes, noviembre 08, 2022

kaos sanitario

El kaos autoinducido en la sanidad pública madrileña avala la teoría de que los neo-punks son muy de derechas.

Que luego escuchen a Mecano y a Depeche Mode en la intimidad refuerza la incoherencia del tiempo actual.

Y el que por su aspecto e indumentaria jamás los identificarías.


jueves, noviembre 03, 2022

Charles Simic

 

¿Por qué será, una noche me pregunté a mí mismo, que cuando escucho esta música echo de menos un mundo ya desaparecido del que nunca formé parte?




domingo, octubre 23, 2022

leche


 La verdadera leche ahora te la dan al ir a pagarla.


jueves, octubre 20, 2022

Nadar / Swimming

 Flotadores para nadar en la abundancia (informativa, cultural, del entretenimiento).



Floats for swimming in the abundance (informative, cultural, of the entertainment).

sábado, octubre 15, 2022

Periodistas y titulares


Muy pocos periodistas en España que no acaben sucumbiendo a la tentación de protagonizar los titulares.   


miércoles, octubre 12, 2022

domingo, octubre 09, 2022

alergía

 

-Oye, qué alergía verte.

Seguro que también se os ha escapado alguna vez.


jueves, octubre 06, 2022

regar

 ¿Cuánto lograremos aguantar hasta reconocer que en España se riega por encima de nuestras posibilidades?



How long we will hold on before admitting that in Spain we water on top of our possibilities?

sábado, octubre 01, 2022

huelga de hambre / hunger strike

Fuentes bien informadas aseguran que la propuesta de una huelga de hambre en protesta por la subida de impuestos será finalmente rechazada en la asamblea de millonarios españoles.



Well informed sources assure that the proposal for a hunger strike in protest for the tax rise will finally get rejected at the assembly of Spanish ,millionaires.

miércoles, septiembre 28, 2022

Soluciones

 Tan pronto termine de aportar soluciones a los problemas del mundo, me pongo con los de casa.


As soon as I end up providing solutions to the world's problems, I´ll get down to those at home.

miércoles, septiembre 21, 2022

Northern Picture Library - Last september's farewell kiss


Beso de despedida el pasado septiembre


Los fans de Bobby Wratten (Field Mice, Northern Picture Library, Trembling Blue Stars) estamos de enhorabuena. El otoño es la ESTACIÓN.

jueves, septiembre 15, 2022

Jean-Luc Godard


Si algo recuerdo de las películas tempranas de Jean-Luc Godard es que salían muchos personajes leyendo libros.

 





If there's something I remember from early Jean-Luc Godard films is that they showed many characters reading books.

lunes, septiembre 12, 2022

Tierno Galván


!Que a lo mejor en las próximas elecciones municipales se puede votar a Tierno Galván!





martes, septiembre 06, 2022

Asalto final / Final assault

 El asalto final de los números sorprenderá a las letras al borde de la guerra civil por la colocación de una coma.


The final assault by the numbers will surprise the letters on the brink of civil war due to the placement of a coma.

viernes, septiembre 02, 2022

The Day that Magic Flooded Madison Park

 

I remembered having read some or other review about Ron Sexsmith when I saw one of his records in the library. A genuine and sensitive songwriter, one of those enjoyed by savy journalists. Besides, the poor guy is Canadian. I took it from the shelf with illusion.

My intuition proved to be right. I like Ron Sexsmith. I enjoy his sensitivity and his talent. And I don’t mind if he is Canadian.

That day of June, dry and sunny, I decided to take his record to Central Park instead of more recent ones. “Today is your turn, Ron”, I said to him.

I listened to the record sitting on the shadow under a tree. A collection of moods from which even the most fragile ones make you feel good.

As I listened to his music I told myself that surely Ron Sexsmith would play some time in New York. Here it’s not a matter of intuition. Everyone does it. I wondered if he would chose the Bowery Ballroom, or probably the more intimate Mercury Lounge. And I told myself that it would be nice to attend one of his concerts.

The sun was still strongly projected on the skyscrapers on the West Side when I got on the way back home. Step by step, in no hurry, I made my way to Fifth Avenue and I stopped to check books and movies on tape in the library on the corner of 41st Street. As if I hadn’t checked them enough already! But I don’t mind, it comforts me.

The evening was falling when I got on the way back home. In the street there were less people to be seen that moved around less urgently than before. Around 25th Street, when I was close to reach the sidewalk that runs along Madison Park, it came to meet me the sound of live music. I went there instinctively.

I had barely taken a few steps when I recognised the guitar chords coming my way through the trees. Even more surprising was having them so fresh in my head.

I sped up towards the corner of the park from which the sound came out. There, on a field, two or three hundred people were sitting on the grass around a modest stage on which some musicians played.

I brought a song into this world,

Just a melody with words...”


Blond haired children barefoot run around circumventing adults and the ochre reflections of the sun climbed on the fachades of tall buildings the day that Ron Sexsmith songs flooded with magic Madison Park.








martes, agosto 30, 2022

sábado, agosto 27, 2022

Envejecimiento

 

¿Quiénes han envejecido peor: la peña de la Movida o la peña del PsoE?

miércoles, agosto 24, 2022

Basilio Milonga


 Estaba predestinado a acabar trabajando para una agencia de verificación de datos.


jueves, agosto 11, 2022

La fuerza de los débiles, Amador Fernández-Savater


Amador Fernández-Savater, el teórico que más y mejor ha reflexionado sobre el movimiento 15M, publicó el pasado año, coincidiendo con el décimo aniversario de la ocupación de las plazas, La fuerza de los débiles: El 15M en el laberinto español. Un ensayo sobre la eficacia política (Editorial Akal). Una obra planteada, según el autor, desde la premisa de que mientras se haga balance no hay fracaso sino aprendizaje compartido y una posibilidad de insistir distinto. A tal fin, reflexiona sobre la naturaleza de la “democracia disuadida” instaurada en España tras la dictadura y sobre la impugnación que para ella representó la emergencia de un 15M basado en “la fuerza de los débiles”. Analiza, por último, la ineficacia del asalto institucional desde la lógica de transformación propia del proceso quincemayista.

Así, el 15M habría supuesto la mayor posibilidad de fuga hasta el momento respecto de lo que Fernández-Savater denomina la democracia disuadida, implantada en España en la Transición. Un sistema que proporciona legitimidad y justificación a lo que se instaló por la fuerza y el miedo. Una democracia basada en un discurso consensual como garante último de la paz y la convivencia, a través de una lógica bilateral, o plurilateral, que abarca las cuestiones políticas y económicas pero tilda de insensato todo aquello que la cuestione o desborde. El resultado es un pueblo polarizado en torno a los partidos políticos, encogido por la manipulación en las guerras simétricas del tablero de juego político, y ausente en la medida en que se disuade a cualquier opción capaz de desarmar el tablero.

Frente a ella el 15M abriría un espacio donde experimentar modos distintos de convivir y decidir sobre lo común, llamado a configurar un pueblo diverso, polimorfo, mutante. Una democracia en movimiento, insurgente, sin miedo a la vida, que elige la autoorganización del caos: habitar el conflicto como base de otra convivencia.

Más que una democracia o una paz civil, la española vendría a ser una tregua ambivalente, efecto también de la fuerza de los débiles, en la que las hostilidades se reacomodan bajo la amenaza de un franquismo de retaguardia que resurge al ser cuestionados los fundamentos disimulados del orden. Pese a sus limitaciones, en ella se abren nuevas posibilidades para la acción siempre que se entienda que la discontinuidad absoluta entre dictadura y democracia es una ilusión, error en el que caería el Partido Comunista en la Transición, así también la idea de que no ha cambiado nada, como durante décadas insistió ETA con el trágico balance de sobra conocido.

La fuerza de los débiles debería emplearse en una guerra defensiva cuyo objetivo no es ganar sino no perder, una guerra que recae en el pueblo y trata de poner el tiempo de su lado, ese tiempo que al dinero le falta. A tal fin crearía una red en base a la igualdad y la pluralidad que le permita autoorganizar el caos a través de una telepatía colectiva que es producto de un clima afectivo común y que hace posible la discordia.



El enfriamiento de la energía 15M hacia finales de 2013 respondería a un fracaso por parte del movimiento a la hora de dotarse de una racionalidad propia y al hecho de redirigir la mirada hacia los viejos espejos, que le devuelven una imagen infantil, insuficiente. Es entonces el momento del asalto institucional, que en su apuesta por la vía electoral desactiva el ritmo, la vibración y la fuerza del 15M. El código populista del partido emergente deshecha la eficacia de la cooperación, pasándose así de las prácticas experimentales a la eficacia realista, de cualquiera a los que saben, del corazón a los relatos estratégicos; en lugar de una infancia que hay que actualizar, se erige en un adulto más en el molde dominante.

La política en representación de los débiles se convierte en un asunto de comunicación en manos de expertos que se dirigen a la opinión pública, la experiencia compartida se abandona en favor de la producción de espectáculo. La gran victoria en la batalla electoral conlleva civilizarse al aceptar los tiempos del Estado y su elecciones, el tiempo mediático y su agenda. La traducción que Podemos hace del 15M no pretende inventar una nueva relación con la política sino simplemente una nueva política de los políticos, pero un pueblo de televidentes no puede desafiar el estado de disuasión. Los afectos horizontales se verticalizan, se traducen demandas pero se representa una fuerza que ya no se ejerce y el débil es derrotado cuando empieza a pensar con las categorías del fuerte.

Amador Fernández-Savater añade el 15M a otros fenómeno disruptivos de la historia reciente de España, como el que supuso el anarquismo en 1936 o el del otro movimiento obrero en 1977, aquel ajeno a partidos y sindicatos, momentos decisivos en los que se abortó la revolución para acabar perdiendo finalmente la guerra.

La eficacia de la transformación consistiría, por tanto, no en el acceso a cuotas institucionales sino en el surgimiento de nuevos saberes y una nueva realidad. Al carecer de garantías accederíamos a ella cuando dejamos de tener una relación instrumental con todo, se nos regala si tenemos el atrevimiento a ser desbordados. Sólo entonces la defensiva deviene acción afirmativa, a través del amor propio y a la trama de los vínculos.



domingo, agosto 07, 2022

Calentamiento global y corridas de toros

 

Como en el fútbol, descansos pautados en plena lidia a fin de que el toro se refresque y pueda seguir dando juego.


jueves, agosto 04, 2022

jueves, julio 28, 2022

Puerta grande / Grand door

 Por la puerta grande entramos en la era de las desgracias previsibles.



Through the grand door we enter the era of the foreseeable misfortunes.

domingo, julio 24, 2022

el voto de los turistas / tourists' vote

Si los  turistas no votan en las elecciones municipales es porque aún no se ha encontrado la fórmula.



If tourists don't vote on local elections it is because the formula to do so hasn't been found yet.

jueves, julio 21, 2022

Bill Viola y premonición

 



Esta instantánea tomada en la exposición de Bill Viola en Fundación Telefónica en marzo de 2020 podría tener una lectura premonitoria.


lunes, julio 18, 2022

cada vez menos, cada vez más / less and less, more and more


 -Cada vez me gusta menos el calor -escucho decir a cada vez más gente.



-I like the heat less and less -I hear more and more people say.


jueves, julio 14, 2022

Diarios (A ratos perdidos 1 y 2), Rafael Chirbes


De la edición de los Diarios (A ratos perdidos 1 y 2) de Rafael Chirbes (Anagrama, 2021) supe a través de la prensa, la cual se hacía eco de comentarios controvertidos sobre novelas de autores españoles vivos, aquellos que, por la razón que sea, el escritor valenciano fallecido en 2017 optó porque le sobrevivieran y llegaran al lector. Ni que decir tiene que el énfasis se puso así en la anécdota morbosa -también los hay dedicados a personajes del mundillo literario-, una pena que fuera de la faceta sensacionalista porque lo que es morbo no escasea en dichos diarios, en especial en su arranque, aunque sea de la variante más bien sórdida, la que corresponde a una relación sentimental de naturaleza destructiva con un obrero parisino, Francois, en los tiempos en que la homosexualidad en España aún constituía un tabú más allá del fulgor "histérico" de La Movida. 

Sin entrar en lo escabroso no escatima Chirbes detalles acerca de la naturaleza de una relación insatisfactoria, compulsiva, que, deseo o no del autor, establece el tono de la narración. La duda acerca de su intención emana del propio carácter de unos diarios en principio llamados a permanecer en el ámbito íntimo pese a que a medida que progresan, los años se suceden y, cabe pensar, el escritor adquiere un perfil público a raíz de la publicación de sus novelas, la tentación de darlos a conocer va tomando cuerpo, como a la postre sucedió. El método por él elegido es su publicación una vez fallecido y a tal fin eligió a la escritora Marta Sanz como albacea quien explica los pormenores del encargo en uno de los dos prólogos de que consta el volumen. El otro, escrito por Fernando Valls, se centra en la tradición de la escritura diarística.

Esa supuesta falta de pudor a la hora de describir su relaciones amorosas o comentar meros encuentros sexuales, de admitir sus limitaciones, entronca con el reconocimiento de sus carencias e inseguridades como escritor autodidacta que es: la ausencia de método, los vacíos recurrentes. Llama la atención la profundidad de aquel previo a la escritura de las dos novelas que le aportaron un mayor reconocimiento en el tramo final de su carrera: Crematorio y En la orilla. En esa incertidumbre queda Chirbes al concluir el volumen, lo que apunta a la posible publicación de otro que prosiga a partir de 2005.

Una extraña combinación de coherencia y de contradicciones recorre la obra en cuestión: el ensimismamiento tendente a la misantropía de Chirbes frente a su creciente perfil de personaje público, el éxito aparente aunque relativo frente a una sensación de torpeza, de caos interior, un poco en la estela de Borges o de Coetzee, escritores que admitieron su fracaso a la hora de buscar, o de encontrar, la felicidad. De todo ello emana una suerte de pugna por desarrollar su vocación y por mantener cierta integridad, aunque sea a contrapelo en el devenir de una sociedad cada vez más materialista y corrupta, lo que le provoca cierta amargura.

Y es que a diferencia de tantos intelectuales que en su juventud compartieron los ideales marxistas de Chirbes para con el tiempo modular sus posiciones o, en no pocos casos, volverlas del revés a fin de adecuarse a los tiempos y exprimir sus posibilidades, él se mantuvo firme en su compromiso ideológico. Un conflicto que recorre de principio a fin su novela Los viejos amigos, la más presente en el volumen que nos ocupa -llamativo el escaso protagonismo que sus novelas adquieren en sus diarios-. De ahí quizás una necesidad de sentirse reivindicado por partida doble: alcanzar el reconocimiento sin renegar de sus convicciones o, si se prefiere, sin traicionarse a sí mismo.

Más que en su propia obra, los diarios se centran en sus numerosas lecturas, las cuales comenta y en no pocas ocasiones desmenuza con el fervor del aspirante a escritor autodidacta, como si se tratara de compensar con fruición su formación académica: “De hecho, por culpa de Marx, me decidí a estudiar historia, que intuí que era lo que necesitaba, en vez de literatura, que era lo que me atraía”. No en vano, la perspectiva histórica enfocada en la España reciente alumbra el grueso de su obra. Una vez en la trastienda del escritor asistimos a sus muchas dudas y reflexiones en torno a la escritura, a la literatura, a su papel, su sentido: situar al lector en el mundo, ponerlo ante esas contradicciones que sólo a él compete enfrentar, concluye, o abrir la mirada a territorios que permanecen en penumbra, de modo que encender la luz se convierte en un gesto antipático o incluso peligroso.

A través de los Diarios nos acercamos a los lugares en que vivió o le marcaron: Madrid, París, el remoto pueblecito de la provincia de Valencia en que se afincó en su última etapa, además de una gira de promoción por Alemania o un viaje a Italia. Nos familiarizamos también con su mala salud y con la escasa atención que le dedica, con los encargos de la revista gastronómica para la que trabajó durante tantos años, con el trato con sus amistades del mundillo literario -fundamental el apoyo recibido de Carmen Martín Gaite-, o con su bagaje familiar.

Todo ello narrado en secuencias un tanto discontinuas, en las que prevalece cierta pesadumbre resultante de una constante pugna por parte del escritor, sea consigo mismo, sea con el entorno, aliviada con creces gracias a su perspicacia salpicada de apuntes humorísticos, envuelto en una permanente nube de humo de cigarrillos con el constante tintineo de hielos contra el cristal de un vaso, de toses y garganta reseca, como en un relato en blanco y negro,

Una lástima que la exigente edición del volumen se vea lastrada al no haber considerado sus responsables necesario traducir las numerosas citas en francés que jalonan el texto, una práctica bastante común en la edición española, no por habitual menos fastidiosa.




lunes, julio 11, 2022

Periodismo en venta

 

Se dicen periodistas

los traficantes de noticias,

igual da reales que ficticias.


Primicias con un solo valor,

el precio ofrecido

por el mejor postor.


Gustan publicarlas en fecha

útil para la derecha,

no digamos si el titular

atenta contra la verdad.


Locutores de onda expansiva

Terroristas de imprenta

QuintaColumnistas de la deontología.

periodismo en venta.