Una de estas medidas consiste en votar en las próximas elecciones a partidos distintos al PP y al PSOE, los grandes beneficiarios del sistema bipartidista español que les permite alternarse en el poder independientemente de los méritos que hayan contraído durante el ejercicio de la oposición. En mi opinión, el bipartidismo, las listas cerradas y la partitocracia entendida como el acaparamiento del poder -judicatura, cajas de ahorro, toda clase de instituciones y organismos- por parte de los partidos son las grandes culpables del estrangulamiento que aqueja al sistema democrático español. Aún así, me pregunto qué méritos han contraído Izquierda Unida -desde luego, lo de Unida es un sarcasmo- o Unión Progreso y Democracia -a Rosa Díez la recuerdo exultante en sus tiempos de consejera en el gobierno de coalición PNV-PSE, partidos de los que ahora reniega, y a mí los conversos nunca me han merecido confianza, como si el reconocer que un día estuvieron equivocados les diera ahora un plus de razón- para recibir el caudal de votos producto del descontento y temo que sus representantes acaben reproduciendo los mismos vicios de los que hacen gala los actuales.
Pero he aquí que hoy en uno de esos foros en internet me he topado con un mensaje de un tal "pumuki" en el que planteaba medidas factibles que podrían hacer tambalear al sistema y así permitir que la ciudadanía fuera, por una vez, escuchada y tenida en cuenta por quienes sujetan la sarten por el mango. Reproduzco dicho mensaje contando con que el primer interesado en hacerlo es su propio autor. Dice así:
"Me parece bien que perdamos el tiempo en quejas y parloteos diversos, pero creo que ya es hora de actuar. El PODER puede ser que lo gestionen ellos, pero lo seguimos detentando nosotros. NOSOTROS consumimos, nosotros utilizamos los bancos, nosotros les cedemos, una y otra vez, incansablemente, la batuta de administrar nuestras vidas. Y SÍ, deciden este tipo de cosas, como bajarnos los sueldos, subir las hipotecas, especular con nuestras vidas. No hay límite para la avaricia y el ansia de poder y control, pero podemos dar nuestro particular TOQUE de atención. Podemos empezar a tomar conciencia de que el poder es NUESTRO, y no consumir NADA durante un día entero, ni siquiera un mal café o una barra de pan. Si realmente uniéramos nuestra fuerza, y no nos diera miedo usarla, podríamos después ponernos de acuerdo para sacar un día, todos nosotros, 100 euros del banco, todos a la vez, cada uno del suyo, y a ver qué pasa... Ya véis, si queremos, podemos, y aquí lanzo estas ideas, para que corran, para que se ponga en marcha la resistencia ciudadana, y surjan otras más y más y más..."
Un tipo lúcido este pumuki -por cierto, su nombre alemán viene de un duendecillo (ver imagen) que era invisible para todo el mundo menos para el maestro carpintero con el que vivía-. Y las buenas ideas necesitan difusión. Habría que fijar un día y, como él sugiere, no consumir nada, absolutamente nada. Quién sabe, a lo mejor hasta resulta que los poderosos nos prestan el oído.












































Uno entra un día como hoy en la diarios digitales y se encuentra con que a la euforia desatada por la victoria de la selección española frente a la rusa en las semifinales de la Eurocopa le ha salido un grano con el rostro, cómo no, del señor Ibarretxe. Y no, no es que el lehendakari manifieste que él no tiene nada contra la selección española, del mismo modo que tampoco lo tiene contra la búlgara o la finlandesa (eso ya lo hizo ayer, o antesdeayer, del mismo modo que Urkullu prefería que se impusieran los rusos a los españoles, por no atreverse a decir la verdad, que lo que a él le pone es que pierdan los españoles, da igual que sea contra Guatemala, Brasil o Eslovaquia, -argumentos que a nada que se les presione ponen de manifiesto su auténtico interés: el fracaso, la debilidad, de España, haciendo bueno eso de que el nacionalismo se articula frente a otro- por lo que cabe pensar que el mandatario jeltzale no pasaría muy buena noche). No, nada de eso. El grano Ibarretxe se abre espacio en el flanco -¿en el culo?- de la selección gracias a la aprobación en el Parlamento Vasco de su plan subtitulado "el derecho del pueblo vasco a decidir". Curiosa coincidencia: a la exaltación patriótica española sigue la exaltación nacionalista vasca. Doble satisfacción, por tanto, para el lehandakari: de un lado la aprobación de su plan, de otro aguar un poco la fiesta a los españoles.

